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    José Luis Enríquez Ambell
    Café de Mañana

    No cabe duda que la intriga suele tener el sueño muy ligero, no duerme, y en el quehacer público y político ni pestañea.

    Ricardo Ahued Bardauil es persona de bien, políticamente sano y los hechos así lo muestran en sus dos momentos de Presidente Municipal, legislador local y federal. El Senador de la República con licencia está plenamente «ocupado por y para servir a Xalapa y no preocupado en promoverse para cargo futuro alguno”.

    El rumor y la intriga son parientes que juntos siempre generan desinformación, y no respetan a una sociedad ávida de que se nos explique el diario acontecer de los hechos relevantes que se suscitan, en este caso desde la administración pública municipal en Xalapa, y en donde el Gobernador del Estado y el Presidente de México, a través de sus áreas de competencia han sumado voluntad y recursos para potenciar y maximizar los ingresos propios del Ayuntamiento para ejecutar obras, servicios y acciones de beneficio colectivo.

    Y por si fuera poco lo anterior, todos sus colegas y amigos del sector privado en la Atenas Veracruzana igualmente vienen aportando su granito de arena, pues el alcalde les genera confianza junto con su cuerpo de gobierno edilicio y administrativo, ajenos todos a efectos de promoción en el corto y largo plazo, y asi, servir a la población en Xalapa y decidido a promoverlo como epicentro metropolitano de desarrollo económico en el corazón de la geografía estatal

    Colaboradores, excolaboradores y amigos de Ahued, que conozco, suelen comentar el tiempo y esfuerzo que dedica para atender a quienes le buscan y en las ocasiones que me ha deferido para conversar – como autoridad y otras veces sin cargo público – he palpado que tiene emoción por servir y no servirse, respeto por el oficio político, sabedor de los tiempos y ritmos que le corresponde para dedicar sus capacidades a Xalapa.

    Por eso es lamentable -de buena o mala fe- que haya quienes metan ruido donde no se debe y mucho menos con quien busca servir sin reflectores políticos.

    Don Ricardo, como le dicen en colonias al alcalde Xalapeño, sabe que captar los ingresos suficientes le permitirá planear y empujar la solución a problemas que demanda la ciudadanía capitalina.
    El alcalde sabe que el termómetro de la austeridad requiere de la planeación, la programación y el control sin distraerse para cumplir a quienes como población confían en sus talentos hasta diciembre del 2025 como ha sido electo, y en cuatro años buscar superar los rezagos posibles en todos los servicios públicos.

    Las reglas escritas y no escritas, y el código de ética que todos los servidores públicos deben observar a través de la disciplina y lealtad, es una característica en la naturaleza de la personalidad de Ricardo Ahued Bardauil, esto lo blinda de cualquier intriga, chisme o rumor con mala intensión que le pueda acechar.

    UN CAFÉ CON DOBLE CARGA

    Tengo la impresión que Ricardo Ahued trabaja tan a gusto desde la presidencia municipal de Xalapa que su actuación cercana al Jefe del Poder Ejecutivo del Estado – la alcaldía capitalina lo hace ser parte del gabinete legal y ampliado del Gobernador de Veracruz, Don Cuitlahuac García Jiménez – le permiten tener la condición y estatus que lo convierte en compañero de todos y cada uno de los colaboradores del mandatario estatal. Y todo esto, favorece a la población en su conjunto de la Atenas Veracruzana.

    ¡ ES CUANTO !

    enriquezambell@gmail.com