Destacado

    José Luis Ortega Vidal

    Claroscuros

    (1)
    En su edición de este martes, El Financiero publicó un artículo formado por José Luis Lima Franco, Secretario de Finanzas y Planeación en el gobierno de Veracruz.
    El responsable de la administración encabezada por el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, escribió:

    ”Un problema significativo de las finanzas públicas estatales en México es la dependencia de créditos de corto plazo para subsanar un funcionamiento deficitario. En Veracruz se trató de un asunto especialmente grave desde hace dos décadas que se acentuó en 2017, cuando se necesitaron más de 4 mil 700 millones de pesos al final de ese ejercicio fiscal.
    La recurrencia a este tipo de créditos normalmente es para cumplir con compromisos de sueldos, salarios y prestaciones de fin de año, por lo que no son deudas productivas para los estados con las que se pueda llevar a cabo inversiones que, en consecuencia, sumen a dinamizar la economía de las entidades.
    A partir de 2019, en Veracruz se ha implementado una correcta planeación y presupuestación del gasto, con la finalidad de orientar de forma eficiente el uso de los recursos públicos en los presupuestos de egresos del Estado, que va acorde con la estimación de los ingresos. No gastar más de lo que se tiene.”

    Al referir “un asunto especialmente grave desde hace dos décadas” Lima Franco remite al gobierno de Miguel Alemán Velasco, que solicitó un préstamo millonario al cierre de su sexenio para cubrir -argumentan sus voceros- un vacío financiero provocado por el gobierno de Vicente Fox, que envió participaciones federales comprometidas desde el Presupuesto de Egresos de ese año.
    Luego vendría el gobierno de Fidel Herrera con una deuda multimillonaria heredada a Javier Duarte de Ochoa, quien incendió Veracruz mientras tocaba la lira de rancho en rancho, de propiedad en propiedad, de cuenta privada en cuenta privada, acompañado por el coro monumental de los ladrones enriquecidos en complicidad.
    Javier Duarte heredó deudas por arriba de los 60 mil, 70 mil u 80 mil millones de pesos, el equivalente a unos 4 mil ó 5 mil millones dólares a paridad actual, o más…
    Lo de Miguel Ángel Yunes Linares -gobernador por sólo por dos años- fue un acto de sobrevivencia y Lima Franco pone números al déficit yunista: “cuando se necesitaron más de 4 mil 700 millones de pesos al final de ese ejercicio fiscal.”

    (2)
    Bajo el título: Déficit cero: la experiencia de Veracruz, el titular de SEFIPLAN añade:
    “A partir de 2019, en Veracruz se ha implementado una correcta planeación y presupuestación del gasto, con la finalidad de orientar de forma eficiente el uso de los recursos públicos en los presupuestos de egresos del Estado, que va acorde con la estimación de los ingresos. No gastar más de lo que se tiene.”
    “Para Veracruz, el reto consistía en tener un manejo sostenible de sus finanzas públicas y eliminar el déficit para finales de 2024, lo que se logró un año antes de lo planeado; y para el cierre de 2024, no solo se tendrá déficit cero, sino que existirá superávit y será posible dejar recursos suficientes para que el gobierno entrante cumpla con sus compromisos inmediatos y no comprometa su presupuesto de 2025.”

    (3)
    Herencia de los gobiernos de Miguel Alemán Velasco, de Fidel Herrera Beltrán, pero sobre todo de Javier Duarte de Ochoa -el peor gobernante en la historia veracruzana- así como de Miguel Ángel Yunes Linares, el gobierno veracruzano tardará décadas en cubrir su deuda total.
    Lo referido por José Luis Lima Franco es un saneamiento durante el mandato de Cuitláhuac García Jiménez para no cerrar con nuevo endeudamiento y dejar, por primera vez en más de dos décadas, dinero en caja para los compromisos inmediatos a cubrirse por la administración que los relevará.
    Bien.
    Se reconoce esta labor administrativa, por eficacia y transparencia: ahí están sus números, para ser revisados por legisladores actuales y los próximos, así como las autoridades a elegirse el dos de junio.

    (4)
    Frente a lo narrado por el secretario de Finanzas y Planeación existen contrastes.
    El pasado treinta de enero, el portal México Cómo Vamos publicó:

    Crecimiento nacional y estatal de la economía mexicana

    “Al cierre de 2023 la economía mexicana creció 3.1% respecto a 2022 y 0.1% real trimestral respecto al trimestre previo, de acuerdo con la Estimación Oportuna del PIB. Con este crecimiento, la economía de nuestro país alcanzó un nuevo máximo histórico. Por otro lado, con datos al tercer trimestre de 2023, diez estados de la República mostraron un crecimiento anual superior al 4.5%.
    En el cuarto trimestre de 2023, el Semáforo de crecimiento nacional se encuentra en naranja. La economía mexicana tuvo un crecimiento de 0.1% real respecto al tercer trimestre de 2023 y creció 3.1% anual frente a 2022, de acuerdo con la Estimación Oportuna del PIB (INEGI).
    El 22 de febrero el INEGI publicará los datos observados del PIB. De confirmarse la estimación oportuna al cuarto trimestre de 2023 (4T2023), la economía mexicana, que superó su nivel prepandemia desde el 2T2022, habría presentado un constante crecimiento en los últimos dos años, aunque insuficiente para cumplir la meta de crecimiento de 4.5% anual de forma sostenida.”

    Y añade:

    “Por otro lado, con datos al tercer trimestre de 2023, diez entidades mostraron en su actividad económica un crecimiento anual superior al 4.5% que establece la meta del #SemáforoEconómico.
    Quintana Roo, San Luis Potosí y Oaxaca encabezan la lista de los estados con mayor crecimiento al 3T2023, con incrementos anuales en su actividad económica de 17.1%, 10.6% y 8.0%, respectivamente.
    Zacatecas, Tamaulipas y Nayarit mostraron el peor desempeño en términos anuales, con contracciones del (-)2.6% y (-)1.0% en los últimos dos casos.
    En cuanto a la comparación trimestral, 24 de las 32 entidades registraron tasas de crecimiento positivas.
    Los estados que mostraron un mayor crecimiento trimestral fueron Quintana Roo (8.24%), Nayarit (3.06%) y Aguascalientes (3.01%).
    En contraste, Tabasco, Zacatecas y Campeche mostraron contracciones trimestrales de (-)4.07%, (-)1.85% y (-)1.49%, respectivamente.
    Al comparar con el primer trimestre de 2020 (previo al choque económico por la pandemia), se observa que 28 estados se encuentran por arriba de su nivel prepandemia.
    Tabasco, Oaxaca e Hidalgo son los estados con mayor grado de recuperación actualmente.
    Las cuatro entidades cuya actividad económica se encuentra por debajo de su nivel prepandemia (1T2020) son Campeche, Colima, Zacatecas y Veracruz. Mientras que Tamaulipas se encuentra en el mismo nivel de actividad económica prepandemia.” Tomado de: Crecimiento nacional y estatal de la economía mexicana – México ¿cómo vamos? (mexicocomovamos.mx)

    (5)
    He ahí el contraste: el manejo financiero eficaz de los recursos públicos en la entidad veracruzana, nos coloca en condición de Déficit Cero.
    Sin embargo, en el rubro del crecimiento económico, Veracruz se ubica entre las cuatro entidades por debajo de su nivel prepandemia.
    Hoy, nuestra economía se encuentra por debajo del nivel que tuvo el primer trimestre del 2020, es decir cuatro años atrás.
    La economía de Veracruz no crece, se halla estancada a lo largo del actual sexenio.
    ¿Por qué?
    Las causas son multifactoriales, y entre ellas destaca el tema de la inversión, la pública, la privada, la nacional, la extranjera.
    Pero esos, son datos y análisis que demandan atención aparte.