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    Luis Alberto Romero

    Hora cero

    La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer el “Primer informe sobre violencia política para la protección y defensa del derecho a la democracia”.

    Es un documento que corresponde al periodo comprendido entre el 15 de febrero y el 1 de marzo del presente año, que incluye el “Escalómetro de violencia política”, una herramienta que permite identificar los riesgos en el marco del actual proceso electoral.

    El “Escalómetro de violencia política” presenta 22 categorías, que van desde la divulgación de infundios, propaganda difamatoria y/o denigrante, hasta los asuntos más graves, que tienen que ver con hechos violentos: la violencia hacia la integridad personal, la tortura, la detención arbitraria, la prisión política, el asesinato, y los actos de represión.

    Para efectos del interés de los veracruzanos, dicho análisis de la CNDH da cuenta de 8 casos ubicados en el nivel de “peligro”; de ellos, dos corresponden a la entidad: la desaparición forzada de Efraín García Salas, ex candidato de Fuerza por México a la alcaldía de Alto Lucero; y el homicidio de Manuel Hernández, funcionario del Ayuntamiento de MIsantla y aspirante de Morena a diputado local.

    Esos casos ubican a Veracruz como un estado potencialmente peligroso para quienes se dedican a la actividad política.

    Indica el documento de la CNDH que “estos lamentables hechos de violencia política, pueden representar un peligro para el ejercicio del Derecho a la Democracia en zonas específicas del país, representan un reto tanto para las autoridades encargadas de garantizar la seguridad como para aquellas encargadas de investigar y castigar estos hechos, quienes, bajo el contexto actual, tienen el deber de actuar de forma diligente y expedita para fortalecer la confianza del pueblo de México en la construcción de nuestra democracia y alentar así la participación…”

    Se trata de un tema que preocupa no sólo a las instancias promotoras de los derechos humanos, sino también a la autoridad electoral y en general a la sociedad; en Veracruz, los casos que expone la CNDH son los más recientes, pero no los únicos: el sábado 5 de junio de 2021, un comando asesinó a balazos al candidato de Movimiento Ciudadano a la presidencia municipal de Cazones de Herrera, René Tovar; en octubre de 2023 fue victimado el ex alcalde de Gutiérrez Zamora, Wilman Monje Morales; en marzo, también de 2023, sujetos desconocidos asesinaron al ex diputado morenista Alexis Sánchez; y un mes después fue atacado a balazos el ex candidato a la presidencia municipal de Zozocolco, Eduardo Bonilla.

    La lista de víctimas de la violencia política en la entidad es larga, particularmente en las últimas dos décadas; en esa relación se incluyen los nombres del alcalde de Rafael Delgado, Isauro Ambrosio Tocohua; del síndico de Omealca, Miguel Tinoco; del regidor de Taxistepec, Enrique Argüelles Montero; y muchos otros.

    Esperemos que en estas campañas no impere la violencia, y no se generen condiciones que provoquen miedo entre la población; si ello ocurriera, el índice de abstencionismo podría dispararse en una entidad, Veracruz, que está en el mapa de la violencia política del país.

    @luisromero85