Vicente Luna Hernández
Las y los candidatos le apuestan a las grandes concentraciones populares, le
apuestan al control que “presuntamente” tienen ciertos dirigentes en sus
organizaciones sindicales, hacen acuerdos con los vivales de ayer que aun hoy
“respiran” o intentan respirar políticamente, son las historias de todos los procesos
electorales, ¿cuándo será diferente? Será diferente cuando más ciudadanos se
organicen y alcen la voz, cuando más ciudadanos se decidan participar de manera
organizada y ser protagonistas electoralmente, ¿por qué siempre son los mismos?
Muchas veces esa pregunta surge y la respuesta es: porque ante el silencio de la
multitud algún susurro hace más ruido y llama la la atención de las y los
candidatos…así de sencillo.
La realidad es que los equipos de campaña algunas veces en su afán de proteger
o sobre proteger a las y los candidatos les cierran las puertas a grupos
minoritarios, a grupos de ciudadano que – tal vez – no dicen mucho ante la opinión
pública o en el medio político, sin embrago, lo cierto es que en una campaña se
deben de escuchar todas las voces, escuchar todo las las opiniones y – también –
recibir reclamos de lo que ayer se debió de hacer y hoy se le apuesta que se
llevará a cabo, ¿por qué esperar que en todas las reuniones para los candidatos
solo haya Rosas? ¿Acaso no toda Rosa trae sus espinas?
La y los candidatos lo que quieren son votos, son auditorios para dar a conocer
sus propuestas y sus puntos de vista sobre los temas de mayor interés para la
sociedad en general, sin embrago, también es cierto es que no llegará a todos los
municipios de manera presencial y menos a todo el territorio nacional y en el caso
de la Gubernatura, no llegará todo Veracruz, ahí es donde se necesita la
operatividad electoral de la suma de las pequeñas y medianas organizaciones e
la sociedad civil, cada simpatizante debe replicar las principales propuestas de
gobierno, debe tener los elementos a la mano del proyecto que va a defender,
propuestas concretas a temas muy concretos.
Es la hora que se le dé su real valor a los operadores políticos sin tanto renombre
pero con mayor credibilidad que muchos que presumen ser “ex” pero con un
desgaste natural, ¿acaso cuando se les presenta en un presídium no se dice.¿ no
ha otros? Es cierto, en una campaña tan corta y en un territorio tan grande, se
necesitan de todas y todos, pero ¿acaso no a veces en política cuando se suma
en realidad se está restando?
Lo cierto es que hay vivales que han lucrado con el nombre de la o él candidato
durante muchos tiempo, en el caso de Pepe Yunes – al tener más trayectoria
política, más recorrido territorial y más recursos económicos gestionados a favor
de Veracruz – es la hora que se detecten a aquellos que nada aportan a su
proyecto y solo se han llevado los beneficios a sus bolsillos, es la hora de
escuchar a esas minorías que hay en cada municipio, es la hora de impulsar,
cobijar y reconocer los liderazgos emergentes que tienen mucho que aportar y
deben ser escuchados, vistos y valorados.
Es la hora que los que aspiran a gobernar Veracruz den a conocer sus equipos de
campaña, con tareas definidas pero dejando en claro que: sin soldados no hay
generales, que sin soldados no hay ejército, que de nada sirve un grupo de
generales planeando la estrategia sino hay soldados que la lleven a cabo, que la
única estrella es la o él Candidato, que son ellos los que deben estar rodeados de
ciudadanos anónimos y sobre todo, que los ”enemigos” de hoy, mañana pueden
estar tomando café en la misma mesa.
El discurso de propuesta de gobierno debe ser el mismo desde el cuartel de
campaña hasta el último operador político-electoral, el discurso de gobierno debe
permear entre todas las organizaciones aliadas, nada de improvisar, el tema es
muy concreto: ¿por qué se debe apoyar la propuesta de gobierno que defiendo?
Los tempos de verticalidad política y pensamiento único son cosas el pasado, son
pocos los dirigentes que pueden presumir de tener control entre sus agremiados, y
suponiendo que tengan control total, nunca serán mas que las pequeñas minorías
que decidan caminar en el mismo sentido, los ciudadanos hace mucho dejaron de
ser menores de edad, ni los programas sociales son motivo suficiente pero
tampoco la indignación social basta…la moneda está en el aire.
P.D.- Con el ánimo que la falta de tiempo no sea excusa para no atender a los
futuros soldados… Escribiré otro día.

