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    Miguel Valera 

    Contraseñas

    El padre José Manuel Suazo Reyes, párroco de San Miguel Arcángel en Perote, quien apenas el pasado 22 de abril celebró su cumpleaños con una ceremonia religiosa y una comida a la que acudieron una gran cantidad de amigos de todo el estado, nos comparte el mensaje que los obispos mexicanos hacen este 24 de abril a favor de la paz y en contra de la violencia que se mantiene en todo el territorio nacional.

    El clérigo católico, formado en México, Roma, Jerusalén e Inglaterra, con una gran solvencia intelectual y moral, está preocupado por la situación social que vive nuestra nación. Aunque ya no realiza labores en la vocería arquidiocesana, siempre nos comparte a primera hora la información que emiten los obispos del país, quienes han tenido un gran activismo social, que busca crear conciencia sobre las realidades terrenas.

    Como lo pintó el artista renacentista Rafael Sanzio en “La escuela de Atenas”, un magnífico cuadro que muestra a 24 pensadores griegos, la jerarquía católica no sólo se ha quedado mirando las realidades celestiales —Platón, pintado con los rasgos de Leonardo da Vinci, sosteniendo el libro Timeo, con el dedo apuntando hacia el cielo— sino que atentos la vida terrenal —Aristóteles, a la derecha de Platón, sosteniendo el libro de la Ética, mostrando la mano derecha con la palma paralela al suelo—, trabajan y opinan sobre lo que tenemos que mejorar en nuestra nación.

    “No podemos ignorar la preocupante realidad que enfrenta nuestra sociedad con la implementación de una cultura de muerte y violencia a través de la narco cultura que se difunde en las redes sociales, imágenes violentas, cultos distorsionados como el de la Santa Muerte y amedrentamientos digitales. Esta propagación de contenido dañino está distorsionando los valores fundamentales que nos han caracterizado como nación y erosionando el tejido social”, dicen los prelados mexicanos presididos por monseñor Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey.

    El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, añade: “Como Iglesia, denunciamos enérgicamente esta glorificación de la violencia y hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad para que se unan en un rechazo total a estas prácticas destructivas. Debemos optar por recuperar y restaurar al México que siempre ha sido conocido por expresar los valores de fe, familia, convivencia, tradiciones, gastronomía, poesía, pintura, arte y sitios maravillosos para compartir con el mundo. Nuestra nación debe engrandecerse por sacar lo mejor del ser humano, no por sucumbir a la oscuridad de la violencia”.

    La jerarquía católico, que dialoga todos los días con la conciencia de los mexicanos, sabe de primera mano lo que sucede, cómo ha venido creciendo la espiral de violencia y cómo se ha asentado en nuestro país la cultura de la muerte, siguiendo las notas de José Alfredo Jiménez en “la vida no vale nada”.

    “En este contexto, reafirmamos nuestra firme convicción en la defensa de los derechos humanos como pilar fundamental para la dignificación de las personas. Cuanto más trabajemos por su presencia en nuestras leyes e instituciones, más contribuiremos a construir una sociedad donde se respete y valore la vida de cada ser humano”, señalan los epíscopos mexicanos.

    Así, puntualizan: “expresamos también nuestra preocupación ante cualquier confusión en la comprensión o eliminación del Juicio de Amparo, que constituye una herramienta esencial para la defensa de los ciudadanos ante arbitrariedades e injusticias por parte del Estado. En un contexto marcado por la corrupción y la impunidad, debilitar este instrumento jurídico atentaría contra los derechos fundamentales de la ciudadanía”.

    Los integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano no tienen pelos en la lengua. Llaman a cada cosa por su nombre y de manera frontal se pronuncian por este hecho que deja en la vulnerabilidad a los ciudadanos. Ni hablar, la realidad con la Iglesia se ha topado y la milenaria institución mantiene su voz firme y directa. 

    PUENTE HEBERTO CASTILLO, FUNCIONAL

    Se generó una polémica en redes sociales porque un cibernauta subió una fotografía en donde se notaba un bache en el concreto hidráulico de la Avenida Lázaro Cárdenas, adelantito de donde termina el nuevo puente “Heberto Castillo”, en dirección Urban Center – Plaza Crystal. Las redes bulleron, señalando que se trataba de la obra recién inaugurada. 

    Como reporteros que he sido hice de inmediato un recorrido para constar que en efecto ese pequeño bache está fuera del puente construido. Bueno, en honor a la verdad, la Avenida Lázaro Cárdenas tiene muchas fracturas en su pavimento. Es comprensible porque es ruta de tráfico pesado y aunque las autoridades, desde el gobierno de Elízabeth Morales en tiempos de Javier Duarte de Ochoa hasta en estos gobiernos de Cuitláhuac García Jiménez y Ricardo Ahued Bardahuil, se le ha dado atención a esta importante vialidad.

    Pero bueno, en lo que respecta al puente “Heberto Castillo”, la obra ahí está, firme, segura, prestando ya servicio a la ciudad con gran efectividad. 

    @MValeraH