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    Rogelia López Ocampo
    Juvecan Coatepec
    La Vida Después del Cáncer es el tema que el pasado sábado fue tratado por la doctora Marlene Cortés Sosa en la reunión del Grupo Juntas Venciendo al Cáncer (Juvecan) Coatepec, en las instalaciones del DIF municipal de este Pueblo Mágico.
    La doctora Marlene Cortés Sosa, quien labora en la Clínica 11 del IMSS, es egresada de la Universidad Veracruzana y Especialista en Anestesiología.
    La Guerrera activa de Juvecan escogió este tema por haber sufrido de cáncer de mama y con esa experiencia habla sobre el tema.
    Inicia diciendo que hubo un día en la vida de todas las presentes, en que todo cambió para siempre… la vida se paró, como un mal sueño. Para ella fue el 13 de mayo del 2021 cuando se descubrió una “bolita” que al examinarla por ultrasonido, una colega le confirmó primero por la cara de espanto que puso.
    En ese momento y en estado de shock, delegó toda la responsabilidad en su esposo también médico.
    Así inició con la carrera contra el cáncer sometiéndose a biopsia, quimioterapia, cirugías.
    Comenta que ella nunca se paró en su vida; cumplió con todos los roles y luego se preguntó: “¿por qué me sucedió esto, porqué me toca este diagnóstico?” El diagnóstico marcó un Alto en este momento de su vida, “¿cuántas de nosotras no ha parado nunca en su vida?”, se pregunta.
    “Estaban cansadas y nunca pararon porque había otras prioridades: la familia, el trabajo etcétera. Y ¿qué nos queda? Adaptarse, convertirse, nuestro cambio… nosotras cambiamos”.
    En este proceso, se registran varios duelos como la pérdida de la salud, de la mama, del pelo, cejas, pestañas.
    Comenta que una amiga le dijo “todo pasará” y efectivamente, un día empezó a salir el sol; una se empieza a querer, el pelo vuelve a salir y cuando se concluye con el tratamiento, se adapta a un nuevo Yo y las cicatrices poco a poco sanan; “cuesta trabajo pero lo superamos”.
    El tratamiento no termina con la última quimio ni la última radioterapia, “hay una huella profunda y esa misma huella nos saca adelante. Y ¿cómo continuar la vida? ¡Es un renacer, una readaptación y reconstrucción de nuestro nuevo Yo! Volver a conocer a las personas que amamos, dándose una segunda oportunidad con la pareja, los hijos, familia y amigos. “Somos con el Ave Fénix: capaz de regresar, de volver a la Vida”.
    Dentro de los consejos que la doctora Marlene ofrece, están el tomar Terapia, prevenir las secuelas como Linfedema e hígado graso, entre otras.
    Al terminar con el tratamiento es como si el estado de alerta se apagara “y es cuando nos damos cuenta de los estragos ocurridos; pero estos espacios vacíos se tienen que ir llenando , se tiene que seguir luchando… pero algo cambió: somos invencibles, más fuertes y más sabias. Nos queda la tarea de adaptarse con una nueva imagen corporal”.
    Los roles se ven amenazados, se reinventan en el campo social, maternal, femenino, sexual. “Y ¿quiénes somos ahora? Hay que preguntarlo frente al espejo”.
    Recomienda hacer ejercicio físico, moverse, bailar, hacer terapia individual y familiar y atender la esfera espiritual; “debemos retomar metas, aprender cosas nuevas”.
    Marlene dice que la cicatriz más difícil de curar es la emocional y aconseja que hay que retomar metas, aprender cosas nuevas, ver la vida diferente, reinventarse la existencia, “agradecer el estar viva porque la vida es maravillosa… Hay que quitarse las maletas ajenas de encima, dejar de cargarlas porque solo puedo cargar mi propia maleta”.
    Se avisa que la reunión del sábado 19 de abril se suspende por ser Sábado de Gloria de acuerdo con la mayoría.