Jorge Viveros Pasquel
Hace unas semanas, en el marco del debate sobre políticas de seguridad pública municipal, el candidato de Movimiento Ciudadano, Román Moreno, presentó una serie de propuestas que carecían de viabilidad técnica y presupuestaria al ser confrontadas con la realidad operativa y financiera del municipio de Xalapa. A continuación, se hace un análisis puntual de sus principales planteamientos.
1. “Triplicar la policía y triplicarles el sueldo”
Esta promesa, de entrada, resulta financieramente inviable. Actualmente, el cuerpo de policía municipal cuenta con 340 elementos operativos, cuyo sueldo base ronda los $18,000.00 mensuales, lo que ya representa un gasto cercano a $6 millones mensuales en nómina.
Multiplicar tanto el número de elementos como su salario implicaría contar con 1,020 policías con una remuneración mensual de $54,000.00 por cada uno, lo cual elevaría el gasto mensual a más de $55 millones de pesos solo en sueldos, sin considerar prestaciones, cargas sociales, ni la operatividad básica de la corporación.
Este escenario supera con creces la capacidad presupuestal del municipio, dejando sin recursos a otras áreas esenciales como:
• Combustible para patrullas y motocicletas
• Mantenimiento y reparación de unidades
• Dotación de municiones
• Equipamiento logístico básico
La viabilidad de una política pública no solo debe medirse en términos de intenciones, sino en su congruencia con los recursos disponibles. Nuestra propuesta, por el contrario, se centra en mejorar progresivamente los sueldos y prestaciones de los mejores elementos, estableciendo mecanismos de evaluación que fomenten el mérito, la disciplina y la permanencia institucional.
2. “Dotarlos de cámaras de videovigilancia que ellos propiamente portarían en el uniforme”
Esta propuesta, presentada como una innovación futura, desconoce la realidad actual de la corporación policial. En efecto, varios elementos de la policía municipal ya cuentan con cámaras corporales, las cuales forman parte del equipo operativo estándar en distintos turnos y sectores.
Presentar esta medida como una promesa a implementar no solo refleja una falta de diagnóstico, sino que evidencia un desconocimiento preocupante del estado actual de la policía municipal, lo que pone en duda la seriedad de la propuesta.
3. “En el tiempo de los drones, hoy en Xalapa no vemos nada al respecto”
Esta afirmación ignora que el municipio de Xalapa ya cuenta con al menos un dron de vigilancia aérea, cuya adquisición implicó una inversión significativa de recursos públicos.
El uso del dron se ha enfocado en tareas estratégicas de patrullaje, vigilancia perimetral y apoyo a operativos de seguridad. El candidato, al omitir este hecho, desconoce una de las herramientas tecnológicas ya incorporadas a las labores de seguridad municipal.
Nuestra propuesta en esta materia no parte del desconocimiento, sino del fortalecimiento de capacidades: adquirir un segundo dron con tecnología actualizada, para ampliar la cobertura y permitir un sistema de monitoreo dual que incremente la capacidad de reacción de la corporación.
4. “Es necesario que a estas personas (los policías) les apliquemos nuevamente los exámenes de confianza”
En este punto, el candidato incurre en una imprecisión legal grave. Los exámenes de control y confianza no son competencia municipal, sino que están regulados por el Centro de Evaluación y Control de Confianza del Estado de Veracruz (CECCEV), instancia que depende del Gobierno del Estado.
Además, estos exámenes tienen una validez jurídica y operativa de tres años, y su aplicación representa un costo aproximado de $6,000 por elemento, lo que también debe considerarse dentro de una planeación presupuestal responsable.
Plantear que el municipio podría aplicarlos directamente es una confusión normativa, que demuestra falta de conocimiento del marco institucional que rige la seguridad pública en el estado.
En resumen, las propuestas del candidato Román Moreno, resaltaban por su falta de factibilidad presupuestal, desconocimiento normativo y desinformación sobre el estado actual de la policía municipal.
En contraste, una política de seguridad responsable debe:
• Partir del conocimiento profundo del contexto institucional
• Ser congruente con las capacidades financieras del municipio
• Fortalecer lo que ya funciona y corregir lo que puede mejorarse
• Profesionalizar a los cuerpos policiales con base en el mérito y la evaluación constante
La ciudadanía no necesita discursos inflados por promesas irrealizables, sino soluciones responsables, técnicas y sostenibles, que fortalezcan verdaderamente la seguridad pública desde el terreno, no desde la ocurrencia.
