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Durante años, España fue percibida como una economía más avanzada que la de México, no solo por su ubicación en Europa, sino por su alto nivel de vida y desarrollo humano. Sin embargo, el panorama ha cambiado en la última década. Hoy, México no solo ha alcanzado a España en varios indicadores económicos clave, sino que la ha superado en algunos aspectos estructurales.
Dimensión económica general
México es, en términos absolutos, una economía más grande que España.
En 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de México se estima en 1.85 billones de dólares, mientras que el de España se sitúa en alrededor de 1.6 billones. Si se mide en términos de Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), que ajusta las diferencias de precios entre países, la diferencia es aún más marcada: 3.9 billones de dólares para México contra 2.6 billones para España. Este crecimiento ha sido impulsado por el dinamismo exportador mexicano, su proximidad al mercado estadounidense y una estructura manufacturera altamente diversificada.
Exportaciones y producción industrial
Uno de los motores principales de la economía mexicana es su sector exportador, que en 2023 alcanzó un valor aproximado de 600 mil millones de dólares, muy por encima de los 450 mil millones de España. México exporta automóviles, autopartes, productos electrónicos, alimentos procesados y maquinaria, en gran parte hacia Estados Unidos y Canadá, gracias al tratado T-MEC.
España, aunque exporta bienes manufacturados y alimentos, mantiene una economía más orientada al sector terciario, especialmente al turismo. Este último representa más del 12% de su PIB.
Mercado interno y población
Con 129 millones de habitantes, México tiene una población mucho mayor que España (que tiene unos 48 millones). Esto le confiere un mercado interno más amplio, un activo crucial para sostener el crecimiento económico a largo plazo. La urbanización creciente, el desarrollo de infraestructura logística y el ascenso de una clase media joven y consumidora refuerzan esta ventaja estructural.
Además de lo anterior, más de 38 millones de personas de origen mexicano viven en la primera potencia mundial; Estados Unidos, entre migrantes de primera generación y descendientes. Esta diáspora mexicana es una fuerza económica considerable: tan solo en 2023, enviaron más de 63 mil millones de dólares en remesas, lo que representa una fuente constante de ingresos para millones de hogares en México y un factor de estabilización macroeconómica que no tiene equivalente en España.
¿Dónde sigue destacando España?
A pesar de que México ha superado a España en volumen económico total, el país europeo sigue manteniendo una ventaja clara en desarrollo humano y calidad de vida:
• PIB per cápita: España (33,000 USD) casi triplica el de México (13,700 USD).
• Índice de Desarrollo Humano: España está en el grupo de países con muy alto desarrollo humano, mientras México se ubica en el grupo de alto desarrollo, pero con rezagos en salud y educación.
En resumen, la economía mexicana es ya más grande que la española en términos de PIB, exportaciones, producción industrial y tamaño del mercado interno. México se ha consolidado como una potencia manufacturera y comercial emergente con impacto global. No obstante, España sigue siendo una economía con mejor distribución del ingreso, más infraestructura social y un entorno institucional más sólido.
La pregunta ya no es si México ha alcanzado a España en tamaño económico, sino cuándo y cómo logrará cerrar también la brecha en desarrollo humano y bienestar, ahí está el verdadero desafío del futuro.
