Jorge Vázquez Sangabriel
Breviarios
“Faltaríanle una o acaso dos pulgadas para tener los seis pies ingleses de altura; era fornido, y, al abordar a la gente, hacíalo combado ligeramente de hombros, avanzando la cabeza y con la mirada fija, profunda, bajo el dosel de las cejas, de tal suerte que evocaba el recuerdo de un toro en el momento de embestir. Recia y alta, como él, era también su voz, y en su porte echábase de ver una especie de ceñudo aplomo que nada tenía de agresivo. Parecía obedecer más bien a cierta necesidad de su temperamento, y podía presumirse que tanto rezaba aquel aire consigo como con los demás. Era intachablemente limpio, vestido de inmaculado blanco desde los zapatos hasta el sombrero, y en los varios puertos orientales en que se ganaba el sustento como corredor de agencias proveedoras de barcos, había llegado a adquirir gran popularidad.
Un corredor de los de esta clase no necesita exámenes que prueben su suficiencia en cosa alguna de cuantas existen bajo la luz del sol; pero sí es necesario que sea hábil por naturaleza y que sepa demostrarlo en la práctica.”
Así inicia una de las destacadas obras de la literatura de Joseph Conrad, quien con profundidad magnetizadora viste de especial brillantez la narración que por efecto recrea la vida de un hombre que se enfrenta a las vicisitudes de la vida, en donde el acontecer, rinde tributo a la conciencia, con mirada acuciosa, que nos traslada de lo exento al misterioso encuentro de la realidad de la condición humana; Conrad nació el 3 de diciembre de 1857 en Berdichev, Polonia; en Lord Jim, nos va descubriendo algo más que un código de coraje y nobleza en el protagonista, recordándonos personajes de estos tiempos, dignos algunos e indignos otros, condenando de manera aguda y fina los procederes de la ineptitud, la deslealtad y la traición; una constante que se desarrolla en todo núcleo social de cualquier época, y se va al mismo tiempo, experimentando la virtud de otros y la influencia que pocos tienen sobre los más; condiciones que van ligadas, entreveradas ante la necesidad del hombre de socializar, de habitar en comunidad; una fórmula que afirma la fuerza de los principales y más decisivos factores de un ser inmerso en una sociedad, pasada y actual, flagelante por el dominio al que esta misma sociedad se somete, sujetándose y sujetando a los individuos con lo establecido; un establishment que sentencia, o exalta efusiva y tendenciosamente la presencia por necesidad propia de un ente social en su interactuar con los demás y con su entorno.
Ingenioso y agudo como lo fue Conrad; acucioso observador, aborda sus obras con natural conocimiento y profundidad psicológica de la condición humana.
Después de haber recorrido los mares de prácticamente todo el mundo, se ausentó de la vida terrenal un 3 de agosto de 1924, en Oswald, región de Kent, Reino Unido.
A los 17 años de edad, Joseph Conrad, comenzó a aprender el oficio de marinero estableciéndose en Inglaterra, en donde obtuvo su patente de capitán de alta mar.
Referencias tomadas de la obra: Lord Jim.
Autor: Joseph Conrad.
Traducción: Ramón D. Péres.
Editorial: Biblioteca del Universitario, UV.
