Ricardo Chua
Sale y Vale
En 2018 cuando MORENA llegó al poder con el gobierno federal con Andrés Manuel López Obradory en Veracruz, con Cuitláhuac García Jiménez, se tenía la idea que habría un cambio en materia de seguridad para evitar que más personas siguieran desapareciendo en la entidad. Por cualquiera que fuera este motivo, se esperaba que esta situación bajara con los gobiernos de la 4T, porque ellos lo prometieron en campaña. Casi 7 años después, NO SE PUEDE DECIR LO MISMO. El dato es directo: Veracruz cuenta con 12 colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, lo que lo convierte en el tercer estado con más agrupaciones, sólo por debajo de Michoacán y Guanajuato, que operan con mecanismos de protección. “Les guste o no” dentro del Veracruz que gobierna Rocío Nahle.
Los datos de Amnistía Internacional son duros sobre ese asunto porque los gobiernos estatales no están cumpliendo su labor, no sólo los de MORENA sino los del PAN. Pero en el caso de Veracruz, lo más grave es que esos 12 colectivos en la entidad se encuentran inmersos dentro de los Mecanismos de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Lo cual significa que la administración estatal no les puede dar directamente esa protección, principalmente a las madres o familiares, para que estas personas busquen con calma a sus familiares desaparecidos, sin que sean amenazados, amedrentados o vulnerados principalmente por grupos fuera de la ley.
Todos estos se encuentran dentro del informe: “Desaparecer Otra Vez: Violencia y Afectaciones que enfrentan las Madres Buscadoras en México” de Amnistía Internacional. Veracruz tiene un vergonzoso TERCER LUGAR en el país, en donde se les tiene que cuidar a estas madres buscadoras para que no las violenten. Algo de lo cual, el gobierno estatal de MORENA ya no puede echarle la culpa a administraciones pasadas porque ya llevan casi 7 años gobernando la entidad. Y la cifra de desaparecidos continúa creciendo, no bajan, los índices de violencia en contra de los familiares de los desaparecidos también. Y eso es algo que la 4T prometió erradicar en 2018. Estamos en 2025 y nada.
Según los reportes dados por estos colectivos en Veracruz, como Justicia y Dignidad, por lo menos se sabe y se tiene reporte que en lo que va del 2025, son 10 personas que están desaparecidas en la entidad. Principalmente estos hechos se presentan en el puerto de Veracruz, Medellín de Bravo, Tuxpan y Cosamaloapan, y que continúan buscando fosas clandestinas en municipios como Cosautlán, Paso de Ovejas y Medellín de Bravo. Lo cual es una desgracia para los familiares que tienen a una persona desaparecida. Y esos son los números que el gobierno del Estado no quisiera reportar. Pero los colectivos de búsqueda ahí están, haciendo la labor que debe hacer la Fiscalía del Estado. Y aquí no hay pretextos: estas cifras son una vergüenza para un estado como Veracruz.
Hace una semana comentamos en este espacio que debido a los conflictos de inseguridad que están viviendo los gobernadores de MORENA, como Rubén Rocha Moya de Sinaloa; Américo Villarreal, Tamaulipas; Alfonso Durazo, Sonora; Marina del Pilar Ávila, Baja California; Clara Brugada, CDMX; Alejandro Armenta, Puebla; Javier May, Tabasco; y Rocío Nahle, en Veracruz… hay una DESESPERANZA con este movimiento que iniciara Andrés Manuel López Obrador en 2012. Y en todos estos estados existen colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. Por ello, señalamos el PANDEMÓNIUM que se están volviendo casos como estos para las administraciones estatales de la 4T, porque su imagen está muy dañada.
El reclamo social y de todos estos colectivos es que los gobiernos de MORENA les den ORDEN. Ya no quieren el caos, desconcierto o anarquía, porque eso genera que haya más personas desaparecidas en los estados. Y no se ve para cuándo van a parar. Porque no sólo estas agrupaciones, sino también la sociedad en general, observan una CRECIENTE CRIMINALIDAD que se está presentando en una entidad como Veracruz. Obvio que después de la forma en la que los colectivos fueron “maltratados” en el sexenio anterior, estos ya no creen en el discurso y promesas de administraciones morenistas. Les están dando la espalda a gobiernos de la 4T, como ellos se las dieron cuando solicitaron su ayuda.
Una situación que “golpea” directamente a gobiernos de MORENA en donde estos colectivos operan más en la búsqueda de familiares, como lo es Michoacán y Veracruz. Alfredo Ramírez Bedolla y Rocío Nahle, gobernadores de estas entidades respectivamente, algo tendrán que hacer para cambiar esta percepción ciudadana de que sus administraciones tienen abandonados a los colectivos de búsqueda y que no tienen el apoyo necesario ni del Gobierno del Estado, ni tampoco de las fiscalías estatales. Por eso, ellos tienen que andar investigando por su cuenta dónde hay fosas clandestinas para tratar de localizar por lo menos los restos mortales de su familiar desaparecido. Eso es lo grave del asunto. Ya no creen en sus gobernantes.
Lo cual provoca que en los sondeos de opinión sobre sus gobernantes estatales, estados como Veracruz y Michoacán, los números no sean nada alentadores para estas autoridades. Sólo recordamos el dato: en el caso de Rocío Nahle, cuando tomó protesta como gobernadora, tenía una base del 67 por ciento de la percepción ciudadana a favor. Nueve meses después, en agosto del 2025, los sondeos la colocaban en un 48 por ciento de aprobación. Cayó en “picada” alrededor de 20 puntos. Eso demuestra que las cosas no caminan bien en su administración y que sectores como los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas no aprueban su gestión en el Estado.
REFLEXIÓN. Lo señalamos aquí en este espacio: el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán decía que “en política, la percepción lo es todo”. Lo cual demuestra que el gobierno de Veracruz, por hechos como estos, vive una crisis y un desgaste acelerado en su administración, porque las cosas no le salen bien. Pierde apoyos de grupos fundamentales que le dieron su voto a MORENA. Y por la falta de atención, estos colectivos que han perdido un familiar y los siguen buscando a costa de lo que sea, NO SIENTEN EMPATÍA del gobierno hacia ellos. Y como no hay solidaridad de allá para acá, cuando vienen los procesos electorales, le dan la espalda. Sin palabras. Y en temas de gobierno y política: AMOR CON AMOR SE PAGA. AMÉN.
