Elena Córdova Molina
Legislando contigo
En Veracruz hay temas que parecen lejanos… hasta que tocan nuestra puerta. Así pasa con el dengue: un piquete de mosquito que, en apariencia, no es gran cosa, pero que puede terminar en hospitalización o incluso en la pérdida de una vida.
El mundo alcanzó cifras históricas en 2023, con millones de contagios y miles de muertes. Y hoy México tampoco está a salvo. Al corte de la semana 36, la Secretaría de Salud reporta 8,867 casos confirmados de dengue en el país; de esos, 4,278 son graves o con signos de alarma.
En Veracruz, la situación también preocupa: acumulamos 1,514 casos confirmados, casi una quinta parte del total nacional. Y conviene decirlo con claridad: esas cifras corresponden únicamente a quienes acuden a un centro de salud y reciben diagnóstico oficial. La realidad es que hay muchos más casos que se atienden en lo privado o que, de plano, no se registran. Lo más alarmante es que casi la mitad de los reportados son graves. Y detrás de esos números están nuestros vecinos, compañeros de trabajo, familiares o incluso nosotros mismos.
Porque el dengue no es solo una amenaza individual. Cuando alguien enferma, se resiente la economía de la familia, se pierden días de escuela o de trabajo, se altera la vida cotidiana de una comunidad entera.
Por eso, más allá de esperar a que la autoridad reaccione, hay cosas que sí podemos hacer en lo local: vaciar cubetas, limpiar patios, tapar los depósitos de agua. Pequeñas acciones que en realidad son un gran escudo de prevención.
Claro que necesitamos a las instituciones trabajando a la altura del problema, con campañas efectivas y con información clara. Pero también necesitamos que cada hogar, cada familia y cada comunidad asuma su parte.
El dengue no distingue clases sociales ni municipios; se combate en comunidad. Y si algo nos enseña esta enfermedad, es que cuidar la salud empieza en lo más cercano: en casa, en la calle, en el barrio, en la comunidad.
La salud no puede esperar. Y no podemos permitir que un mosquito nos gane la batalla.
