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    Vicente Luna Hernández

    ¿Acaso es necesario que ocurra otro asesinato de alto impacto mediático para echar a andar en un Estado del país un plan por la paz y la seguridad? ¿Michoacán es la excepción o es la regla –lamentablemente– de lo que ocurre en México? ¿Por qué un Plan Estatal y no un Plan Nacional? ¿Michoacán es el infierno y el resto del país el paraíso?

    La reacción del Gobierno de la República ante el lamentable crimen del presidente municipal Carlos Manzo fue rápida y de alta difusión social. El alcalde de Uruapan en poco tiempo se convirtió en una figura política de gran proyección nacional; compararlo con Bukele era su mejor carta de presentación. El control de la seguridad pública por parte del presidente de El Salvador es reconocido en todo el mundo; sin embargo, no hay punto de comparación entre la seguridad con la que cuenta un Jefe de Estado —con la pírrica, ineficiente y muchas veces cómplice de los malos— con la seguridad con la que cuenta un presidente municipal. Ahí estuvo el detalle.

    Asumir las tareas de seguridad pública desde los municipios —sin personal capacitado, sin recursos económicos y materiales— es una tarea titánica y de riesgo total. Más allá de las complicidades por acción u omisión de algunas alcaldesas y alcaldes, el “rival más débil” para enfrentar al crimen organizado son las policías municipales. De ahí se debe partir al hacer el diagnóstico de la realidad en la aplicación del Estado de Derecho en México. ¿Por qué no se habla del estado en que se encuentran las policías municipales del país? ¿A quién quieren engañar?

    Algunos analistas consideran que la “guerra contra el narco” en el sexenio 2006–2012 fue un fracaso; otros dicen que la política de “abrazos no balazos” fue parte del problema en el gobierno 2018–2024. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Desempolvar proyectos y cambiar el título? ¿Por qué no se habla de la clase política —oficialista y de oposición— que es parte de esa maquinaria del mal? ¿Por qué esperar que un país extranjero exhiba las complicidades de esas mujeres y hombres que integran el poder político y forman parte de esa red de protección del crimen organizado? ¿De qué Soberanía se habla?

    Dicen que “la ropa sucia se lava en casa”, pero ante los señalamientos de tener vínculos con grupos terroristas —así llamados por el gobierno de Estados Unidos— del que han sido objeto integrantes del partido en el poder, se voltea hacia otro lado y se manda un mensaje de complicidad e impunidad que permea entre la sociedad y daña la credibilidad en las instituciones de la República.

    El grito de auxilio del alcalde de Uruapan es el grito de auxilio de las y los presidentes municipales de México. Nada se gana con hacer creer que Michoacán es víctima de los grupos de la delincuencia organizada y que esa realidad es ajena a la del país. Michoacán está en el centro del debate nacional, pero las acciones que se echarán a andar en un Estado no deben ser motivo para “olvidar” la situación de inseguridad que se vive en otros Estados. Nada gana México con hacer creer que solo es Michoacán donde existen graves hechos del crimen organizado. Cerrar los ojos y taparse los oídos para no ver ni oír los reclamos sociales en nada ayuda a pacificar el país. ¿Quién gana con la debilidad del Estado de Derecho? ¿Cuál es la diferencia entre el crimen del alcalde de Chilpancingo y el crimen del alcalde de Uruapan? ¿Acaso no son igual de lamentables los hechos trágicos ocurridos en el proceso electoral pasado en Veracruz?

    Ambos presidentes municipales estaban en Estados de alta incidencia delictiva y ambos sin el acompañamiento de la fuerza del Estado. La pérdida de vidas en todos los casos es lamentable, pero no hubo la misma respuesta institucional del Gobierno de la República. ¿Por qué?

    El Plan Michoacán debe ser un espejo que se refleje a nivel nacional. ¿Qué gobernadora o gobernador le dirá NO a las siguientes acciones?:

    1. Seguridad y Justicia. Fortalecimiento de las fuerzas federales a través de unidades conjuntas: Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, seguridad y Fiscalía estatal, enfocadas en homicidios y extorsión. Propuesta al Congreso y al Fiscal General para la creación de una Fiscalía Especializada de Investigación e Inteligencia en Delitos de Alto Impacto. Habrá una Oficina de la Presidencia de la República en distintos municipios; Mesas de Seguridad quincenales con el Gabinete de Seguridad; un Sistema de Alerta para presidentes municipales y fortalecimiento de la denuncia anónima de extorsión.
    2. Desarrollo Económico con Justicia. Garantizar seguridad social y salarios dignos a jornaleros agrícolas y trabajadoras del campo; inversión en infraestructura rural e impulso a convenios con el sector productivo para más Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI).
    3. Educación y Cultura para la Paz. Escuelas de Cultura de Paz, programas de reinserción y atención a víctimas, campañas estatales “Recuperemos (ponga el Estado que guste)”, Mesas de Diálogo por la Paz, el programa “Escuelas de Paz”, becas de transporte a jóvenes universitarios, impulso al deporte comunitario, Centros de Alto Rendimiento y Centros Regionales de Cultura y Memoria, el programa “Arte y Territorio”, el festival anual “Voces de (ponga el Estado que guste)” y la Red de Casas de Cultura Segura.

    Ante los riesgos que viven las y los presidentes municipales, es de resaltar tres acciones del Plan por la Paz y la Justicia:

    1. Habrá una Oficina de la Presidencia de la República en distintos municipios.
    2. Mesas de Seguridad quincenales con el Gabinete de Seguridad.
    3. Un Sistema de Alerta para presidentes municipales y fortalecimiento de la denuncia anónima de extorsión.

    ¿Alguna presidenta o presidente municipal que en enero próximo tomará posesión en Veracruz le dirá NO a este tipo de acciones del gobierno de la República?

    Bienvenido el Plan por la Paz y la Justicia.
    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó de manera categórica:

    “A partir del día de hoy comenzaremos este trabajo y esperamos que, con este diálogo abierto a distintos sectores, el fin de semana y si no, a principios de la próxima semana, podamos estar presentando este Plan Integral para la Paz y la Justicia en Michoacán, sustentado no en la violencia, sino en la construcción de la paz, sí con seguridad, con justicia —como lo dijimos ayer—, pero con una serie de acciones que queremos construir con el pueblo de Michoacán”.

    Perdóname si te hago otra pregunta: ¿y si ese tipo de acciones para la construcción de la paz se decide implementarlas con el pueblo de México? Es una simple curiosidad.

    P.D. Con el ánimo de que, más allá del nombre que se le ponga, el Plan logre su noble propósito… Escribiré otro día.