Síguenos ahora también en WhatsApp. ¡Da clic aquí!
Fidel Pérez
De Poder a Poder/ Veracruz
Morena denosta, denigra, rechaza y fustiga al Prian pero, hipócritas, están infestados de prianistas.
Hay una cola larga, inmensa de priistas, panistas, perredistas y hasta emecistas dentro de Morena, el más claro ejemplo es el propio AMLO, patriarca de ese movimiento y hasta de uno que otro sedicente periodista que lo idolatra.

Estandarte de ello es el diputado local morenista Felipe Pineda Barradas, prototipo también del chapulín, del camaleón y, caray, secretario de la Comisión de Vigilancia.
Impuesto justo en el lugar que le permitirá amedrentar, chantajear a los alcaldes entrantes y así obtener todo tipo de cochupos, de beneficios a la mala.
Mire usted.
Don chapulín, don Camaleón, don traidor Pineda Barradas ha sido panista, priista, perredista, emecista y verdecologista y hoy motenista. ¿Cómo lo ve?
Me explico.
Su historia es increíble porque también evidencia su lado astuto, hábil, deshonesto.
El actual diputado local morenista revela la historia de un traidor que quiere ser cacique de una región que no lo parió pero sí lo enriqueció a la mala.
Originario de Perote, Felipe Pineda Barradas llegó a Cosamaloapan en 2003, donde fue empleado de la Secretaría de Desarrollo Social en el gobierno del panista Vicente Fox.
Enseguida, fue invitado por el entonces alcalde priista Juan René Chiunti y se coló a la dirección del DIF municipal en Cosamaloapan, quien también lo invita a coordinar su campaña a la diputación local pero en Alvarado.
Su sello de traidor le permite dejar al equipo priista y se filtra al de Marcos Salido, alcalde electo por Convergencia, hoy MC, pero también traiciona y se va a Otatitlán con el priista Géiser Parroquín, a quien también abandona para unirse a la próxima administración panista de Roberto Bortoloti.
Ya con Bortoloti empieza a tejer su precandidatura, ahora, por el PRI rumbo a Acula misma que se le escabulló, pero fue arropado por un muerto, el PRD, en 2013, y al perder se arrimó al equipo del Dr Acevedo, quien gana la alcaldía de Ixmatlahuacan por el PRI.
Ahí, recurre otra vez a la traición y, bajo la mesa, se suma a la campaña de Tarek Abdalá, extesorero de la administración de Javier Duarte, para coordinarle los municipios de Tlalixcoyan y la Mixtequilla, donde lo postulan candidato y, por fin, gana pero, ahora, por el Partido Verde Ecologista.
Y como quien traiciona una vez, lo hace mil, Pineda Barradas usó su estatus para pedir, en 2018, al Senador y candidato al gobierno Pepe Yunes ir a un mitin a su municipio para agradecerle su apoyo para la pavimentación de la calle principal.
De ser un pepeyunista declarado, el diputado Pineda Barradas pasó a ser un gran aliado de el Ing. Erick Cisneros, a la sazón secretario de Gobierno, mismo que lo ayudó con dos cosas: designarlo jefe de la oficina de Hacienda en Cosamaloapan y darle la candidatura a su esposa en el mismo municipio.
Los caprichos del diputado Pineda no se cumplieron, aunque finalmente su esposa Rocío Cruz Dominguez es alcaldesa de Acula.
Como las cosas no se dieron con el popular Bola 8, porque tampoco el alcalde electo en Cosamaloapan cedió a sus chantajes para dejar de Tesorera a su esposa y de secretario del ayuntamiento al primo de su socio Miguel Nieto con quién hace todos sus negocios, Pineda brincó a los brazos de la hoy gobernadora Rocío Nahle, quien lo «palomeó» y convirtió en diputado local.
Ahora viene lo mejor: ¿en qué momento dejará a la Ingeniera para postrarse a los brazos de otro mejor postor? Al cabo que perro que come huevo ni a palos deja la maña o el que traiciona una vez traiciona siempre?
