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    Maribel Ramírez Topete

    Nunca es tarde para demostrar que en Veracruz la niñez va primero. Esa ha sido mi convicción desde el primer día que rendí protesta como diputada local. Y hoy, con el reciente anuncio sobre la suspensión de la restricción a los deudores alimentarios para tramitar la licencia de conducir, se confirma que los esfuerzos legislativos cuando son serios, técnicos y sostenidos sí logran mover la aguja de la justicia.

    En marzo de 2022, durante la LXVI Legislatura del Congreso del Estado de Veracruz, presenté la iniciativa para fortalecer y dar plena operatividad al Registro de Deudores Alimentarios. No fue un trámite sencillo ni un documento más entre tantos; fue el inicio de un tramo legislativo arduo, lleno de resistencias y discusiones de fondo que ponían en evidencia una realidad que muchos preferían ignorar: miles de niñas y niños en Veracruz siguen sin recibir la pensión alimenticia que por derecho les corresponde.

    Para impulsar esa reforma, fue necesario abrir el debate a la sociedad, y lo hicimos. Realizamos conversatorios, mesas de análisis y espacios de diálogo con juristas, colegios de abogados, organizaciones civiles, defensorías municipales y estatales, y con las propias madres que día a día enfrentan juicios interminables para exigir el cumplimiento de esta obligación.
    Uno de los momentos más relevantes de este proceso fue el encuentro de trabajo con el DIF Nacional, donde expusimos la necesidad de unificar criterios y fortalecer las herramientas para evitar que los deudores eludan su responsabilidad mediante vacíos legales o trámites administrativos sin control.

    Nada de esto ocurrió por inercia. Cada reunión, cada revisión técnica, cada cambio de redacción fue resultado de una convicción: el derecho a los alimentos no puede ser opcional ni negociable.

    Por eso, el avance anunciado hoy no es menor. Representa un paso más en un esfuerzo que inició hace tres años y que ha exigido dedicación, constancia y resistencia política. Pero también debe decirse con claridad: la reforma está lejos de estar completa.

    Todavía falta incorporar acciones legislativas fundamentales, como: que el Registro de Deudores Alimentarios tenga efectos en la compra–venta de bienes inmuebles,
    que el Registro Civil esté obligado a dar vista al cónyuge cuando una persona esté inscrita, y que el Registro opere con criterios homogéneos, interconectados y eficaces en todo el país.

    Porque un registro sin consecuencias reales es apenas un registro simbólico.

    Hoy, desde la sociedad civil y como Presidenta del colectivo 50 Más 1 Veracruz, volveré a presentar estos pendientes legislativos en los próximos días. Porque cuando se trata de defender a la niñez, ninguna trinchera es pequeña y ningún espacio es insuficiente. La política no se ejerce solo desde el cargo; la política se ejerce desde la convicción.

    Lo que hoy celebramos es resultado de un trabajo que inició hace tiempo y que exige continuidad. Nunca es tarde para corregir el rumbo, para insistir, para empujar. Y mientras haya niñas y niños esperando justicia, tampoco será tiempo de rendirse.