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Felipe de Jesús Fernández Basilio
Desde a Janela
La entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado provocó que se repitieran hasta el cansancio las mentiras que durante tres cuartos de siglo han dicho los supuestos izquierdistas en América Latina en donde, desde luego, México no es la excepción.
El dolor de los mal llamados “progresistas”, ya que en donde han gobernado se ha visto todo menos progreso, surge de que la distinción se le ha otorgado a una persona que durante décadas ha luchado en contra de una de sus dictaduras.

Porque los que se dicen izquierdistas son expertos en venderse como promotores de la libertad, muestra de ello son las canciones, libros, frases y consignas en los que desafían al orden establecido y prometen un mundo libre y feliz.
Sin embargo, lo que en realidad hacen es buscar alcanzar el poder y desde esa posición acabar con todas las libertades, no se conoce un solo modelo en el cual haya triunfado el socialismo o el comunismo en el que se respeten las libertades individuales.
Así como tampoco existe un solo modelo socialista o comunista en el que haya prosperidad ya que, por el contrario, lo que hay es saqueo; un claro ejemplo de ello es Cuba, la cual es un barril sin fondo que absorbe los recursos de cuanto país se deje (México es en la actualidad uno de sus mayores donantes) y los únicos y verdaderos beneficiarios de esos recursos son sus “revolucionarios” gobernantes, ya que su pueblo vive en la miseria.
Sí, la patraña mayor de la supuesta izquierda consiste en que ofrecen libertad y progreso, pero lo que dan es opresión y miseria.
Otra de las grandes mentiras que los izquierdosos del continente han repetido hasta el cansancio consiste en el mito del “imperialismo yanqui” que oprime y saquea a los pobres e indefensos países de Latinoamérica.
Sí, estos charlatanes dicen que los Estados Unidos se llevan el petróleo y las demás materias primas, así como que buscan esclavizar al latinoamericano como mano de obra barata.
Y lo dicen, porque el mito vende entre la ignorancia y el resentimiento de gran parte de una población con grandes problemas y rezagos cuyo origen es local, pero que necesita de un gran villano a escala internacional para desahogar su frustración y eso es lo que aprovechan estos bribones que se dicen de izquierda.
No digo que los norteamericanos sean unos santos, ya que nadie es perfecto y también existen muchas historias oscuras tanto en su país como en las relaciones que han sostenido con otros, pero justo es decir que también han llevado progreso a muchos lugares del mundo, lo cual no ha hecho ningún país que haya vivido bajo el marxismo.
Y una muestra palpable de ello la encontramos en la influencia coreana que ahora mismo está tan de moda, tanto en nuestro país como en muchos otros.
Comidas, canciones, películas, series y un sin número de cosas coreanas se ven en muchas partes y todas con un denominador común, el cual es que son producidas y exportadas por la Corea libre, la del Sur.
La otra, la del millonario dictador comunista solo produce dos cosas: misiles y refugiados.
En suma, mientras que Estados Unidos y los países alineados a ellos como Corea del Sur producen luces y sombras, los países que han abrazado el marxismo se encuentran en la oscuridad total.
Así que no hay que dejarse embaucar por los pregoneros que se hacen llamar de izquierda, ya que está totalmente demostrado que prometen el paraíso y si ganan dan el infierno en la tierra.
A propósito de pseudo izquierdistas charlatanes, cuando le preguntaron a la señora Sheinbaum si pensaba felicitar a la galardonada con el Premio Nobel de la Paz, entre otras cosas contestó que estaba a favor de la autodeterminación de los pueblos y bla, bla, bla… y lo curioso es que los venezolanos se autodeterminaron (con tres cuartas partes de la votación) por una opción diferente a la de su amigo el dictador Maduro.
felfebas@gmail.com
Twitter: @FelipeFBasilio
