Vicente Luna Hernández
La realidad es que la pandemia afectó en todos los aspectos a México, la realidad es que la economía en el bolsillo de las y los ciudadanos se refleja en la disminución en la calidad de vida de la clase media y los grupos sociales de mayor marginación, esa es la realidad de nuestro país…benditas remesas.
El Presidente de la Republica Andrés Manuel López Obrador se ha distinguido siempre por impulsar la participación ciudadana en la toma de decisiones de todo gobierno, ha sido parte de su discurso que le ha permitido vincularse con el pueblo, su frase de campaña: “ el pueblo pone y el pueblo quita“ la tiene patentada, sin embargo, considero que después de una pandemia, con los estragos que esto ha significado, no es el mejor momento para impulsar la figura de consultas populares, cuando seguramente hay demandas más sensibles que atender, numerarlas está de más.
El pasado 1 de Agosto se llevó a cabo una consulta popular para -presuntamente- enjuiciar a los ex presidentes, 500 millones se canalizaron para llevarla a cabo, misma consulta que tuvo un 7% de participación ciudadana y de cuyos resultados nadie habla, no hay beneficio alguno de esa consulta que siempre estuvo cuestionada por la oposición y diferentes sectores de la sociedad, sin embargo, ya viene otra consulta en camino para la cual el INE requiere más de 3,830 millones de pesos, cantidad que es una bofetada ante las carencias y necesidades que hay en los diferentes sectores de la sociedad ¿es culpable el INE?
Cuando en otros países la oposición a un gobierno pide la destitución de un Presidente – de manera institucional o por vías fuera de la ley-, cuando hay marchas multitudinarias y paralizan actividades económicas para logar su objetivo y muchas de las veces son reprimidos por el Estado, en México – ante la posibilidad de llevar a cabo esta herramienta de participación ciudadana – los grupos sociales antagónicos a AMLO guardan silencio, están pasivos e incluso, cuestionan y piden que no se lleve a cabo, es cierto, como México no hay dos.
La Constitución Política de nuestro país señala en su artículo 35 cuales son los derechos de la ciudadanía y en su fracción IX se encuentra el fundamento legal de la revocación de mandato, se requiere el 3% de firmas de la lista nominal nacional, esto es, 2, 805, 854 firmas validadas por el INE distribuidas en al menos 17 entidades federativas, curioso, pero surgieron organizaciones civiles afines a la 4T – figura jurídica que AMLO ha cuestionado en diversos momentos- que de manera espontánea se dieron a la tarea de recolectar firmas para llevar a cabo esta consulta popular, en un país surrealista como el nuestro…qué de raro tiene.
En Veracruz los grupos sociales ávidos de que se lleve a cabo esta consulta popular han respondido con creces, en una lista nominal de 5,875,228 ciudadanos, lograron más de las 176,257 firmas necesarias y fue de los Estados que pasaron lista de presentes para que este ejercicio democrático se celebre en abril del próximo año, sin embargo, no se debe de confundir a la sociedad, en la Constitución de México existe la revocación de mandato no se habla de ratificación de mandato, sin embargo, cuando el Presidente presume de una aceptación de más del 60% – avalada por diferentes encuestas- y la oposición social de diferentes sectores esta desarticulada, desorganizada y sin un liderazgo visible que aglutine esa inconformidad – aunado a los estragos económicos provocados por la pandemia – considero que canalizar cerca de 4 mil millones de pesos para este capricho comprueba una vez más que como México…no hay 2.
P.D.- Con el ánimo que el día de mañana en México haya una sociedad al nivel del presupuesto del INE…escribiré otro día.
