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    Omar Zúñiga
    De Primera Mano Tajín

    El domingo pasado en medio de una gira por el sur de Veracruz, estuvo en Coatzacoalcos el presidente López Obrador para “supervisar” las obras del puerto de cabotaje, como parte de la construcción del Corredor Transístmico.
    A tan importante evento estuvieron invitados la secretaria de Energía, la zacatecana Rocío Nahle, el gobernador Cuitláhuat (AMLO dixit) García y… y ya.
    En medio de este jelengue, hubo quienes echaron las campanas al vuelo y publicaron que AMLO “elogió públicamente a su secretaria de Energía, Rocío Nahle García, la más fuerte aspirante a ser nominada por Morena como la candidata a gobernadora del estado”.
    Y los aumentos que dio fueron que…, que… sí, ninguno, pues únicamente mencionó que “en su proyecto para alcanzar la autosuficiencia energética, Nahle, es una funcionaria y una mujer ejemplar, de primera”. Y ya.
    En este contexto, y ante la ausencia de figuras de primera, los cortesanos palaciegos hicieron correr el rumor de que ella era la buena al 2024 en Veracruz, al ser “una mujer de primera”, y sí lo es, pues cuando le mete segunda, alcanza una velocidad que no sabe qué hacer.
    Para los cortos de entendimiento y análisis, estas fueron las señales determinantes… y para ellos una breve explicación:
    Pues bien , ese mismo día, domingo, pero geográficamente un lugar diferente, en Toluca, Estado de México, tuvo lugar la verdadera fiesta morenista, la verdadera pasarela, la foto en la que no estuvieron quienes se movieron ese día a Coatza (el timing en política es determinante), la que a juzgar de prácticamente todos, propios y extraños, fue el arranque de la carrera a la Presidencia en 2024, al relevo de Andrés Manuel.
    Ahí se midieron Adán Augusto, Marcelo y la Sheinbaum, los tres con el mismo foro, en igualdad de condiciones, “piso parejo para todos”, dijo el mismo Ebrard.
    Ahí estaba la plana mayor, los que van a dirigir la elección que será la más grande de la historia (cada seis años lo es) y los que saben un poco de este asunto saben que si bien el presidente en funciones puede opinar en la elección de los candidatos que competirán, quien lleva la voz cantante, la real, la de a deveras, es el otrora tapado, el bueno, EL candidato, por eso será electo a finales de 2023 quien será el abanderado de Morena a la Presidencia de la República y él decidirá a los candidatos a los gobiernos de los estados, porque con ellos gobernará, para ellos será el apoyo oficial del candidato, el que se va, el que sale, por muy popular que sea, llega al fin del sexenio con la misma fuerza que un tehuacán sin gas.
    Este es el contexto, en el que el secretario de Gobernación, el paisano del ínclito, Adán Augusto López Hernández se llevó el aplausómetro, y que además en corto, es el que tiene las simpatías del paisano, porque además son contemporáneos, amigos, compadres.
    Para dar idea a los que buscan echar abajo la importancia de Toluca, hasta Juan Javier Gómez Cazarín, el presidente de la Jucopo local estuvo ahí, invitado por la secretaria general Citlalli Hernández (el timing es determinante) y salió en la foto, y no es poca cosa, la carrera empezó formalmente (¿Senado?).
    Pues bien y en este contexto, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión, el minatitleco Sergio Gutiérrez Luna (que además fue el único jarocho en estar en el templete de Las Corcholatas, el timing es determinante) fue el primero en ponerse la de Adán…, así es, sin tardo ni perezoso, se calzó la playera sumándose a Adán Augusto y este gesto fue bien visto no sólo por el “bueno”, sino por el actual inquilino, que tiene ojos en todos lados.
    Checo también salió en la foto.
    Y los que se fueron a Coatza, el gozo les duró lo mismo que un pedo en una hamaca o el mismo tiempo que tardó en llegar la información de que en Toluca se estaban decidiendo las cosas.
    Rumbo al gobierno de Veracruz 2024, los dados están echados y marcan a Minatitlán.
    ¡Qué barbaridad!
    deprimera.mano2020@gmail.com