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    Vicente Luna Hernández

    Es una realidad que la historia política y personalidad del Presidente  Andrés Manuel López Obrador es única, no ha sido regidor, presidente municipal, diputado local ni federal, senador pero ya fue Jefe del Distrito Federal y es Presidente de la Republica, cuenta con una alta aprobación popular, la cual no se refleja en la aprobación a su gobierno ante los pendientes que tienen y los actos de corrupción que se han ventilado de manera pública, ¿la acepción solo es por los programas sociales? ¿Son los programas sociales lo único digno de reconocer de su gobierno? ¿Y las deficiencias en la salud, crecimiento económico, empleo y seguridad pública – entre otros – no cuentan y son opacadas por los programas sociales?

    Ante un proceso de elección para elegir a quien será su candidata o candidato a la presidencia, no hay marco legal alguno en materia electoral que detenga la fiesta que llevará a cabo morena, ante el descarado proselitismo electoral que han llevado a cabo desde hace más de 2 años, morena se encuentra envalentonado por el discurso del presiente y la pasividad y complicidad de las y los consejeros del INE y del Tribunal Electoral, México es testigo de que se fueron al diablo la mayoría de las instituciones como era el sueño dorado del hoy presidente y como su frase célebre e inmortal: “ no me vengan con que la ley es la ley” está escrita con letras de oro en todas las oficinas de gobierno y principalmente en la sede de morena.

    En días pasados el presidente recibió en palacio nacional a las y los consejeros del INE, parece que todos salieron contentos y algunos consejeros dieron a conocer una noticia que retumbo hasta Ucrania y logró atraer la atención de Joe Biden, el presidente se comprometió a no interferir en el proceso electoral próximo, – para él el proceso electoral inicio con sus corcholatas – algunos asistentes aguantaron las risas y otros pusieron cara de molestia, el presidente ve como una dadiva de su gobierno, algo que está obligado a cumplir él y cualquier funcionario público y ciudadanos, todos estanos sujetos a la Ley pero no a la ley de Herodes, en México habrá un palacio nacional pero no hay un rey.

    Las corcholatas del presidente, las corcholatas que él eligió que participaran, son diferentes ramas pero que vienen del mismo árbol, el árbol AMLO, lo cual significa que ellos tienen la verdad absoluta, que no hay medios críticos sino medios enemigos de la transformación, que los corruptos y neoliberales al momento de apoyar a la 4T se convierten en cónsules, embajadores y miembros del gabinete federal, por arte de magia se convierten en puros y casi santos dignos de prenderles una veladora, no…no son iguales que los de ayer.

    Las corcholatas jugarán un juego que se llama: “ La y los imitadores”, pensar, hablar, gesticular, hacer los ademanes, carcajear, cantar, sacar frases chistosas de la chistera, negar la realidad social, mantener las mismas mentiras y culpar el pasado de los males del país, al igual que lo hace el inquilino de palacio, será su mejor carta de presentación ante sus audiencias, en campo abierto tal vez sea más complicado y cambien de discurso y de estrategia, pero el control de daños está garantizado con el uso electoral de las conferencias mañaneras, ese espacio de entretenimiento que tiene cautivo a un sector de la población del país y que votará por la corcholata que señale el presidente, seguro el presidente les dijo a sus corcholatas: “ustedes hagan campaña y yo por mientras entretengo al país incluido el INE,  siempre tendré otros datos para presumir”.

    La y los imitadores tienen 23 gobernadores para hacer campaña, – las cosas como son – no veremos ya  un secretario de gobierno pegando calcomanías, no habrá un gobernador haciendo declaraciones a favor de una corcholata en particular, no habrá declaraciones oficiales, ¿para qué? Eso ya lo hicieron desde hace 2 años, ¿Quién es la corcholata favorita? Todo México lo sabe, se han gastado millones de pesos para dejarlo en claro – tal vez de las finanzas públicas – para dejar la idea en el imaginario colectivo que ya la decisión está tomada – como en los tiempos de Yunes – y eso cuenta más que mil encuestas que se lleven a  cabo, hay algunos que creen que el pueblo es tonto, olvidan que tonto es aquel que cree que el pueblo es tonto…el guion de la película “los imitadores” aún debe pasar por la realidad social de México, ¿cuál es el proyecto que van a defender? ¿Transformación social o Simulación total?

    P.D.- Con el ánimo que la verdad social se imponga y se hable de los grandes problemas y retos del país…Escribiré otro día.