Vicente Luna Hernández
A las y los integrantes de Expresión Democrática que apuestan por el proyecto
La realidad política en el país es digna de resultar, políticos vienen y van, campañas vienen y van, debates vienen y van y todo sigue igual, promesas incumplidas son el pan nuestro de cada día – ningún partido está exento – sin embargo, esas promesas incumplidas no se reflejan en las urnas contra el incumplidor, hoy vemos como diputados se ha reelegido sin cumplir aquello que prometieron hacer, sin llevar a tribuna o legislar a favor de las necesidades de su distrito y sin tener contacto con sus representados como lo ofrecieron en campaña.
La reelección se impulsó como la manera de profesionalizar el trabajo legislativo a favor de las causas del país, sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho – dice la sabiduría popular – no resultó así, hoy vemos como las y los diputados del oficialismo – una mayoría -presumen como su mejor carta de presentación su imagen sonriente al lado del presidente de la república, ¿el trabajo legislativo y la gestión social? No importa, lo que se trata es de aparentar ser cercano al segundo presidente más popular del mundo – eso se presume en las mañaneras – y su apuesta es que eso les permita su reelección sin mayor esfuerzo, ¿ellos son los cimientos del 2° piso que se ofrece?
Las y los aspirantes al Congreso de la Unión por su parte juegan a “venderse” como la mejor opción para México pero no “aniquilando” al partido en el poder, tampoco con un discurso realista y con respuestas a los retos del país, sino “aniquilando” a la otra parte de la oposición, ¿la lucha electoral 2024 es oposición contra oposición? ¿Desdeñas el primer lugar luchando por el segundo? ¿A quién hay que “vencer”?
Considero que la oposición debe de “vencer” la apatía el desinterés, la decepción y la inconformidad de millones de ciudadanos que no quieren saber nada de política, de la cosa pública, de partidos, de candidatos ni de falsas promesas, para ellos…todos son iguales, sean del color que sean, son millones de mexicanos que se niegan a acudir a las urnas y están “cómodamente” en la puerta de Alcalá…viendo pasar el tiempo…electoral.
¿Cómo convencer a esos millones de ciudadanos a que ejerzan su derecho y al mismo tiempo su deber de votar? ¿Qué roles de participación – más allá de votar – hay que ofrecerles a esos escépticos de la política? ¿Cómo motivar a esos millones de jóvenes que por primera vez tienen la posibilidad de votar? ¿En serio ya se terminó de “echar” el primer piso para ir por el “segundo”? ¿En serio están convencidos a que “México se merece más”? Y se da una participación ciudadana histórica ¿Quién ganará? Yo Lo se…ganará México.
Es hora que las y los ciudadanos seas exigente con la clase política – muchos lo que menos tienen es clase – y señalar, debatir, proponer, escuchar con atención pero participando con pasión, es hora que la ciudadanía ejerza en toda su dimensión su derecho a la información y contraste trayectorias, pasado político, congruencia y cumplimiento entre lo prometido y lo dado – cuando ejercieron el poder – por todos aquellos que hoy aspiran a integrar el Congreso del la Unión y el Congreso del Estado, si no es ahora ¿ será mañana?
Hay que imaginar lo que piensa una o un Diputado cuando logra la reelección: “acepto que no cumplí ni regrese a recorrer mi distrito, acepto que me mantuve alejado de mis votantes, reconozco que no atendí llamadas ni mensajes, debo decir que no respondía yo – las veces que recibieron algún mensaje mío – los mensajes que les llegaban, de acuerdo, acepto que fui lo que ayer como opositor y como ciudadano tanto critiqué, sin embargo, ¿ y?… gracias por que por su “ nobleza” volveré a estar otros 3 o 6 años más “trabajando por la transformación” o “luchando” contra el autoritarismo, ¿ es mucha mi imaginación? Revisen el desempeño de quienes han logrado la reelección ¿tanto desdén a los ciudadanos tuvo algún costo político? Si escuchan alguna carcajada…ya saben quién fue.
Promesas y más promesas desde Palacio Nacional y desde todas las plazas públicas del país serán música para nuestros oídos, ejercer el poder siempre tiene un costo político, hay gobiernos que logran superar esa ´prueba “en las urnas, hay gobiernos que caen de manera estrepitosa, hay una inconformidad siempre silenciosa por temor o comodidad pero siempre hay ciudadanos que tienen algo que decir y lo dirán el día de la elección, la moneda está en el aire, México votó por un gobierno de izquierda con políticas de derecha en muchas políticas públicas, repartir dinero siempre es una bomba de tiempo, a mayor gasto debe haber mayor recaudación y la corrupción siempre es un fantasma que parece…parece que no se barrió de arriba hacia abajo muy bien a pesar de los pañuelitos blancos que se ondean por todo lo alto, México debe tener ciudadanos de primera para contar con un gobierno de primera, “matar” al mensajero sin atender el mensaje …ya no es suficiente.
P.D.-Con el ánimo que – más allá de la edad biológica – la política sea como Liverpool…parte de nuestra vida…Escribiré otro día.
