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    Vicente Luna Hernández

    Para la sociedad civil organizada ante tanta desorganización

    Suele ocurrir de manera casi permanente en todo evento partidista – sea del partido que sea – , la magnificación de todo aquel o aquella que ha ocupado algún cargo de elección popular, su carta de presentación no son sus estudios ni sus antecedentes personales, se presume que su mejor carta de presentación son sus cargos que ha ocupado – sin valorar los resultados que dio al frente de sus cargos en la administración pública o de representación popular – sin embargo, abajo no siempre causa gracia quienes se encuentran en el presídium correspondiente.


    La realidad es que no hay que vivir de glorias pasadas, cuando se habla de los ex por lo regular no dejaron buenos recuerdos en sus pasadas responsabilidades, principalmente si fueron alcaldes, la realidad es que las fortalezas de todo candidato no es ni será lo que representaron ayer los integrantes de su equipo de campaña, su fuerza es lo que representan hoy, ahí es donde muchas veces están los puntos débiles en la operación política, ¿cómo mandar como principal operador político a un distrito o municipio a quien lo mal represento o mal gobernó? ¿Acaso no lo saben las y los candidatos?
    Recuerdo que en mi primera etapa como Delegado del PRI en el Distrito de Santiago Tuxtla, – siendo Presidente Estatal Erick Lagos – con el apoyo de la Secretaria General del PRI en Ciudad Isla Marisela Gómez Moreno se integró una coordinación de comités de participación ciudadana, se logró integrar 50 comités integrados por 10 personas, en un momento dado se decidió realizar una marcha por el centro de la ciudad a favor de los candidatos a la presidencia municipal y a la diputación local, sin la presencia – lamentablemente – de ninguno de los candidatos, es justo decir, que caminó con nosotros el Coordinador de Campaña del candidato a Diputado Local, maestro Noé Bautista Rocha.
    En la reunión previa para organizar los detalles de la marcha, una de las coordinadoras manifestó su molestia con quienes integrarían el presídium el día de la marcha, me cuestionó: ¿porque si nosotras somos las que vamos a convocar, organizar y vamos a caminar durante la marcha son otros los que estarán en el presídium? ¿Por qué estarán quienes no representan nuestros intereses? ¿Por qué sentar en el presídium a quienes con su actuar han dañado al partido? ¿Por qué a quienes movilizamos y pregonamos las bondades del PRI no nos valoran? ese mismo día aprendimos una lección y decidimos qué hacer el día del evento.
    El día de la marcha temprano teníamos todo preparado, bajo la coordinación de la secretaria general del CDM del PRI y de las 50 coordinadoras fueron llegando las y los integrantes de los comités, acompañados de un batucada y bajo un intenso sol, iniciamos la caminata por las principales calles de la ciudad, porras y gritos de júbilo por nuestros candidatos y el orgullo de ser del PRI – ningún partido falla, fallan sus dirigentes y representantes populares – siendo nuestro punto de reunión final el parque central, ahí en el presídium, estaban las 50 coordinadoras y cada una de ellas, micrófono en mano se presentó de viva de voz y decía que barrio o colonia representaba, ¿eso es una ciencia política? ¿Acaso eso no es dignificar el papel del militante partidista? Por cierto, desde esa fecha 2013, no ha habido otra marcha a favor del PRI en Ciudad Isla.
    Hoy ante el proceso electoral más grande en la historia de México debe haber candidatas y candidatos que dignifiquen al ciudadano y de manera particular a sus militantes partidistas, hay que desmitificar a los ex y magnificar a los ciudadanos y al militante, hay que darle su lugar especial al que consideran general pero también al soldado, hay que mimar al que mete dinero pero mimar también al que le mete sudor, hay que tratar con respeto al “viejo” político pero también al “nuevo” político, hay que tener presente que no todos los “caciques” del pueblo son por todos bien vistos, podrán movilizar gente con sus recursos económicos pero hay otros operadores y liderazgos anónimos que representan una voz, hay que tener claro que las batallas electorales se planifican entre 4 paredes pero se ganan a campo abierto, ningún discurso será más motivante que el discurso donde se ponga en el centro del debate al militante y al ciudadano.
    ¿Por qué en los recorridos en territorio la o el candidato no viaja acompañado por los dirigentes partidistas municipales?
    Los empresarios y beneficiados en su momento por los partidos que estuvieron en el poder o por la candidata o candidatos ¿aparte de dinero que pueden aportar para ganar?
    ¿Las organizaciones de la sociedad civil que ofrecen a una campaña? llegar a donde otros no llegan.
    P.D.- Con el ánimo que las y los candidatos tengan presente que los operadores políticos-electorales aparte de calor político requieren recursos económicos…Escribiré otro día.