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    Mara Iliana Cruz Pastrana

    La zona norte de nuestro Estado es una zona rica en recursos naturales y biodiversidad que hoy enfrenta uno de los desafíos más significativos de nuestro tiempo. Este fenómeno global causado principalmente por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera que está alterando los patrones climáticos y teniendo un impacto devastador en la región huasteca de Veracruz.

    El cambio climático es un tema complejo que involucra diversos y múltiples factores que incluyen la quema de combustibles fósiles, la degradación ambiental y la deforestación. En Veracruz, el cambio climático se manifiesta en forma de lluvias intensas, en sequías y aumento en el nivel del mar, lo cual afecta la vida de las personas y la economía local.

    La zona norte de Veracruz se ha visto afectada recientemente por lluvias intensas que han causado deslaves e inundaciones en varios municipios y comunidades sensibles. De acuerdo con informes de autoridades, han sido afectados más de 5 mil hogares, cantidad que desde mi percepción es muy superior. Las imágenes de Poza Rica sumergida en un río de lodo y de Álamo convertido en una laguna son un claro ejemplo del impacto devastador de este fenómeno que hemos ignorado.

    El cambio climático tiene consecuencias por demás significativas para la población y la economía de la Huasteca y la zona Totonaca. La agricultura, una de las principales actividades económicas de la región, se ve afectada por la variabilidad climática y puede llevar a pérdidas de cosechas y disminución de la producción. Además, la pesca, otra actividad preponderante de la zona se ve afectada por la acidificación de los océanos y la contaminación de los ecosistemas marinos y sus afluentes.

    Para enfrentar este cambio es fundamental implementar estrategias de mitigación inmediatas y de adaptación de los ecosistemas. La adaptación implica reducir la vulnerabilidad de las comunidades y los efectos en los ecosistemas, mientras que la mitigación implica reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover prácticas sostenibles.

    Es necesario que en Veracruz se implementen varias acciones para enfrentar estos cambios, que las autoridades encabecen esfuerzos para fortalecer la resiliencia comunitaria de manera empática y asegurar el desarrollo sustentable. El Consejo Estatal para la Mitigación y Adaptación ante los Efectos del Cambio Climático debe poner manos a la obra de manera inmediata, implementando estrategias correctas en todas las regiones del Estado y no esperar a que llegue otra situación de emergencia que conlleve a pérdidas humanas, no importa el número de ellas.

    El cambio climático representa un desafío para la zona norte de Veracruz y debe ser una oportunidad para promover prácticas sostenibles que eviten otra tragedia; sociedad y autoridades debemos trabajar juntos para implementar las medidas necesarias. La Universidad Veracruzana tiene especialistas en ciencias de la atmósfera que pueden actuar de manera precisa y darnos la pauta que guíe nuestro actuar.

    El cambio climático es un desafío global que requiere acciones inmediatas y colectivas, es hora de poner manos a la obra para reducir nuestra huella devastadora y proteger al planeta para generaciones futuras.