Destacado

    Oso
    Rodrigo Montoya Rivera

    Ideas

     

    Lo dijo en su columna el destacado periodista Arturo Reyes Isidoro y lo dijo bien. Para ser buen gobernador se puede en 2 años tal como lo hiciera el legendario Don Fernando Gutiérrez Barrios a quien le bastó ese tiempo para realizar una obra material inmejorable, firmeza en las decisiones y tranquilidad entre la población veracruzana. Tanto fue su éxito, que Don Fernando en 2 años de gobierno tuvo la oportunidad de proyectarse a nivel nacional siendo invitado por Carlos Salinas de Gortari para asumir la Secretaría de Gobernación y además teniendo la anuencia del mandatario para poder el mismo anunciar su salida del Gobierno del Estado y su incorporación al gabinete federal.
    Hoy en Veracruz se vive sin lugar a dudas una situación política en la que los ánimos se encuentran subidos de nivel debido al proceso electoral federal que tendrá lugar en el mes de junio y renovará a la cámara baja del Congreso de la Unión y por supuesto por el año electoral que se avecina en 2016.
    El camino rumbo a la recta final de esta competencia seguramente se volverá más estrecho después de las votaciones venideras en estos comicios del 2015. Por una parte los Senadores de la República no quitan el dedo del renglón (más los del PRI) y han dicho que tienen la intención de ser nominados por su instituto político para la sucesión del Gobierno del Estado.
    En el caso de los legisladores de la cámara alta, es sabida su trayectoria y su aspiración de servir a los veracruzanos desde otras importantes responsabilidades. Tanto Héctor como Pepe conocen bien el estado y han tenido la oportunidad de ocupar diferentes espacios públicos que forjan su solidez política. En el caso de este último, se le ha visto en constantes reuniones y giras de trabajo por la entidad veracruzana muy “echado para adelante” sin perder la educación ni los estribos, congruente con sus acciones.
    Por otro lado se encuentran los candidatos a las curules de San Lázaro, todos ellos jóvenes ex funcionarios que en los últimos dos sexenios han tenido un crecimiento importante en sus carreras políticas. Ellos que también quieren la de 2 se medirán indirectamente al interior de sus distritos en las urnas, siendo este año la prueba de fuego que determine cuál va a ser el futuro político de sus aspiraciones. Habrá que ver quien fungirá como líder de la bancada jarocha en San Lázaro y que tal les va en estos comicios que se presentan.
    Yo insisto que para ser buen Gobernador 730 días bastan. Y si bien es cierto que difícilmente los recursos son finitos, bastan las intenciones correctas y los buenos oficios para lograr concretar una administración sólida y sana que garantice a los veracruzanos la calidad de vida que merecen.
    Un querido amigo del cual he aprendido mucho me contó la historia de un tirano Rey de las épocas medievales que en el marco de una celebración importante para su reinado mando con el sastre a hacerse 3 trajes para ver cuál le lucía mejor en aquella importante noche. A la hora de probarse los trajes uno tenía los botones de las mangas flojos, otro le quedaba chico y el tercero desafortunadamente para el sastre tenía alguna otra imperfección, por lo que el rey decidió encarcelarlo.
    El guardia de la mazmorra donde se encontraba el sastre se acercó a preguntarle por qué había sido encarcelado a lo que este le contestó que su falla había sido confeccionar mal tres trajes. El vigilante confesó que el Rey tenía la intención de matarlo ahorcado por lo que solo un milagro le salvaría.
    El sastre comentó al guardia que la mayor debilidad del rey era un oso que vivía mejor que muchos de los habitantes del pueblo, era la adoración del que gobernaba por lo que el sastre le dijo al guardia que él podía lograr que el oso hablara si este perdonaba su vida.
    Al enterarse el Rey de lo que el sastre decía lo mandó a traer y le pregunto si era capaz de hacer a su oso hablar a lo que el sastre contestó que sí. Le dijo que si le daba 2 años y las herramientas necesarias la mascota hablaría. El rey proveyó al sastre de mucho dinero para que este lograra su cometido pero advirtió que si en el periodo acordado el oso no hablaba lo mataría de la manera más violenta posible.
    Al llegar a su casa el sastre contó a su esposa lo sucedido por lo que la pobre mujer aterrada le dijo que él nunca en su vida había visto siquiera un oso.
    El sastre sabiamente le dijo a su esposa que por el momento ya había salvado su vida y se había hecho de dinero para el hogar. Le hizo ver que en 2 años pueden pasar muchas cosas, la primera es que se muriera el Rey, la segunda que se muriera el o la tercera que aprendiera a hablar el oso.
    Dicho lo anterior pueden aún pasar muchas cosas en los casi dos años que quedan a esta administración. Ganar la mayoría en el Congreso, una elección complicada para alguno de los aspirantes a la de dos o que la de dos pase a ser de cinco.
    Comentarios: rodrigomontoya91@gmail.com

    Hacer Comentario