Mara Iliana Cruz Pastrana
La comparecencia del Secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued Bardahuil, dejó una impresión favorable por la claridad, el orden y la amplitud con la que se expusieron los temas fundamentales de la gobernabilidad del Estado. A diferencia de ejercicios anteriores el funcionario mostró dominio técnico de los datos y respondió de manera puntal los cuestionamientos de los legisladores, mantuvo un tono respetuoso que permitió un diálogo institucional productivo.

Un punto destacable fue la explicación estructurada de las acciones de coordinación entre las distintas áreas de asuntos políticos, seguridad, protección civil y atención ciudadana. El Secretario enfatizó la importancia de la prevención, la mediación y la resolución de conflictos mediante mecanismos civiles antes que coercitivos, lo que abona a una visión moderna de gobernabilidad. Resulta positivo que presentara avances verificables en materia de gestión política ordenada en procesos de transición y administración, en el fortalecimiento de la relación con los municipios, la apertura con organizaciones sociales y empresariales.
La comparecencia también se distinguió por la disposición de escrutinio, el Secretario respondió preguntas complejas sin evasivas notorias y mostró apertura para entregar información adicional cuanto así fue solicitado. El ejercicio proyecta a un funcionario preparado, articulado y consciente de los retos políticos y sociales del Estado. Su intervención contribuye a enviar un mensaje de estabilidad institucional y voluntad de colaboración entre poderes, lo que resulta indispensable para la gobernabilidad y la confianza ciudadana.
La comparecencia de Ahued Bardahuil ante el Congreso del Estado fue ampliamente reconocida por su solidez técnica, claridad y disposición al diálogo, lo que le consolida como uno de los ejercicios de rendición de cuentas más ordenado y productivo del actual periodo legislativo. El Secretario presentó un balance detallado de las acciones emprendidas para fortalecer la gobernabilidad, la atención a los municipios y la coordinación institucional. Expuso avances verificables en materia de mediación política, prevención de conflictos sociales, protección civil, vinculación con organizaciones civiles, empresariales y académicas.
Uno de los aspectos más valorados fue su apertura al escrutinio parlamentario, respondió a cada cuestionamiento con precisión, sin evasivas y con datos que permiten evaluar los resultados de la SEGOB; reafirmó su compromiso de mantener un gobierno dialogante, cerca y respetuoso del marco legal. Sostuvo que la gobernabilidad del Estado se sostiene en tres pilares fundamentales: la coordinación institucional, el fortalecimiento municipal y la prevención de conflictos mediante mecanismos civiles.
Los legisladores destacaron su actitud respetuosa, la presentación clara de los avances y su disposición a entregar información adicional para el seguimiento de estrategias y programas.
La comparecencia envía un mensaje de estabilidad institucional y responsabilidad pública, reafirmando con ello el compromiso del Gobierno del Estado de trabajar con orden, transparencia, apertura hacia la ciudadanía y los poderes del Estado.
Quedó claro que la gobernabilidad se construye con hechos, con convicción de que el servicio público debe honrar la confianza de la ciudadanía. El Estado caminará hacia adelante si quienes lo conducen están preparados, abiertos y comprometidos con la gente, que no solo sea retórica sino acciones. El Secretario dejó claro que se gobierna con orden, con carácter y con resultados. Su intervención permitió observar una Secretaría de Gobierno que no opera de manera reactiva, sino con planificación, medición de resultados y criterios de oportunidad.
En contraste con varias comparecencias recientes de otros integrantes del Gabinete, la Secretaría de Gobierno, destaca por el dominio temático, por la capacidad de responder cuestionamientos complejos sin recurrir a ambigüedades ni a datos imprecisos. Mientras otras dependencias muestran vacíos de información, argumentación asistemática e incluso evasivas frente a temas sensibles. La SEGOB presenta una estructura discursiva más coherente, con líneas de acción verificables y una narrativa institucional más sólida.
A diferencia de comparecencias donde predominaron cifras aisladas, anuncios poco sustentados o explicaciones parciales, el Secretario de Gobierno logró articular un panorama completo de gobernabilidad: diagnóstico, acciones, riesgos, avances y criterios de evaluación. La capacidad de integrar lo político, lo territorial y lo institucional le da una ventaja sustantiva sobre otras intervenciones que se limitaron a enumerar programas sin detallar impacto, metodología o resultados medibles.
Sobresale el manejo del escrutinio legislativo, en otras comparecencias, las respuestas a diputados se caracterizaron por la dispersión, la defensa institucional automática o la evasión de temas críticos. En cambio, el Secretario Ahued Bardahuil, respondió con mayor precisión, manteniendo un tono firme pero respetuoso y mostrando apertura para documentar aquello que requería seguimiento. Esa diferencia marca un contraste notorio con las otras presentaciones que dejan lugar a dudas, inconsistencias, la sensación de falta de preparación y que mostraron únicamente la necesidad de cumplir con el requisito formal. El Secretario de Gobierno presenta una comparecencia con intención estratégica: posicionar prioridades, clarificar rutas de acción y reafirmar la línea de gobernabilidad del Estado, lo cual evidencia un nivel superior de articulación institucional al observado en comparecencias desordenadas y débiles. Frente a otras comparecencias sostenidas en cifras poco claras o desarticuladas, la del Secretario marca un antes y un después con orden, claridad y control político que demuestra la fuerza de quien entiende la responsabilidad del cargo y que domina el tablero político del Estado, impone autoridad, donde otros justifican errores, el presenta resultados, donde otros esquivaron cuestionamientos, Ahued da respuestas puntuales. Mientras algunas comparecencias dejaron una impresión de incertidumbre y falta de preparación, la de SEGOB proyecta liderazgo, capacidad y visión política integral, demostrando que la gobernabilidad del Estado no se improvisa: se dirige.
En política, los discursos pueden dividir; los resultados, en cambio, siempre terminan por imponer su propia verdad. Al final los datos hablan, la conducción se nota y la diferencia entre la improvisación y liderazgo se vuelve imposible de ocultar. Cuando la estrategia es coherente y la conducción es firme, los hechos terminan por respaldar la narrativa.
