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    Salvador Muñoz

    Los Políticos

    Apenas el 7 de diciembre, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares cimbró, pero no a México, sino a los estudiantes de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz cuando señaló que ésta emitió por lo menos 100 mil títulos sin registro ni validez y puso el dedo en la llaga cuando citó que las cuotas que cobra la institución ingresan a una asociación civil, la que es investigada. La mayor parte de estos títulos fueron expedidos en otros estados.
    Un mes después, a mediados de enero, la rectora de la UPAV, Maribel Sánchez Lara, comentaba que al menos en Veracruz, se tenían detectados 316 títulos profesionales apócrifos, por lo que la secretaría de Educación de Veracruz debió presentar denuncia ante la autoridad correspondiente.
    Así, el alma volvió al cuerpo de miles de estudiantes de la UPAV que de un modo u otro, se esforzaron por obtener su título. Se redujo la posibilidad de que sus documentos fueran chafas.
    II
    ¿En qué consisten las irregularidades en la expedición de estos títulos “patito”? En dos básicas, fundamentalmente: la clonación de folios, que es más complicada; y la más sencilla: la venta del documento.
    De acuerdo a las palabras de la rectora, los folios están identificados, luego entonces, hay que proceder a identificar a quien los vendió.
    En la indagatoria que se tiene a este caso, hay varios municipios que están bajo sospecha pero en especial el de Acayucan. ¿Por qué? Ah, es que el director, encargado o como se le quiera llamar, Herles Edú Málaga Gómez, tenía bajo su control tanto la Preparatoria como el área de Licenciatura, lo que daba lugar a la sospecha, tanto, que desde el 2010, directivos de la UPAV pedían que de plano se le destituyera, sin que se lograra su objetivo.
    Al tiempo, empezaron a llover las denuncias, ya no por los directivos, sino por los mismos estudiantes ante la irregularidad en que se manejaban sus cuotas… entre otras cosas.
    III
    Esas cosas raras que se descubrieron en Acayucan, y siendo francos, también en Oluta, fueron observadas por la secretaría de Educación Pública, quien desde el pasado noviembre del 2016, ordenó suspender la validación a los títulos… se desconoce si tanto en prepa o licenciatura… o en ambas.
    No obstante, no hay de qué preocuparse… basta que se investigue entre esos 316 títulos clonados o entregados por la amistad u otros convenios que dio Málaga Gómez y listo.
    Sí, porque para nadie escapa en Acayucan que el encargado de la UPAV en esta zona era un tipo que gustaba de relacionarse con los políticos del lugar y los del centro, como el mismo Fidel Herrera Beltrán. ¡Vamos! Cuenta la leyenda que al menos en la región, fue el encargado de certificar a todos sus policías, aunque luego le salió el tiro por la culata.
    IV
    Si bien, los estudiantes, los que de verdad tienen ganas de salir adelante, no tienen mucho de qué preocuparse, al menos sí lo tendrán que hacer los políticos que lamentablemente cursaron sus estudios en el lapso en que Herles Edú Málaga Gómez “controlaba” la UPAV en esa zona, porque caerán bajo la sospecha de que si bien, sus documentos, certificados, no son “clonados”, “patito” o “chafas”, sí fueron entregados como un favor, como si realmente hubieran estudiado.
    Ahí está el caso de Fernando Kuri Kuri, quien durante el lapso que fue alcalde de Oluta, aprovechó para sacar su Bachillerato en año y medio (17/04/10-08/10/11)… aunque muchos alumnos no lo recuerden en clases.
    En cuanto a su licenciatura en Gestión y Administración Municipal, dicen que ocurrió algo muy similar… no lo recuerdan…
    En fin, sólo se espera que entre los 316 títulos apócrifos que investiga la UPAV, Herles Edú no le haya dado uno clonado, aunque dicen los que conocen al ex titular de la UPAV en Acayucan-Oluta, que con Kuri Kuri no se aventaría un tiro así… que su certificado como su título pueden ser derechos, aunque no el modo en que lo haya obtenido.
    Ahora que si todo está derecho, ¿por qué no ha tramitado su cédula?
    smcainito@gmail.com

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