Destacado

    Naldy Rodríguez

    Transparencia 3.0

    Su asesinato sigue impune y su recuerdo sigue vivo en el colectivo de los comunicadores, intelectuales y políticos, así como en la memoria de ejidatarios, ambientalistas y luchadores sociales a los que dio voz. Este próximo 28 de abril se cumplen cinco años de la muerte de Regina Martínez Pérez, periodista veracruzana y mujer de gran valía que dejó una huella en la sociedad.

    Es propicio recordar sus valores como periodista y reconocer la importancia de su labor profesional para el desarrollo de la democracia. Hoy diferentes comunicadoras, desde sus trincheras, tratan de estar a la altura de las demandas ciudadanas y contribuir con un granito de arena a la construcción de una sociedad más justa.

    Perfeccionista, directa y algo obstinada, Regina Martínez se caracterizaba por su trabajo de investigación, especialmente en temas sociales, del medio ambiente y de seguridad pública. Trataba de ir al fondo de un asunto o noticia, de ponerse en los zapatos de las víctimas y de buscar todas las versiones de un hecho.

    “Capturan en Veracruz a la ‘Comandante Tere’, presunta jefa de sicarios”, “Detienen en Veracruz a nueve policías vinculados con el narco” e “Investiga la Procuraduría de Veracruz muerte de exlíder perredista”, fueron algunos títulos de los últimos textos que escribió.

    En agosto de 2009 pude entrevistar a Regina como parte del trabajo de tesis de maestría titulado “La construcción de noticias sobre el narcotráfico en Veracruz durante el 2007, criterios para el ejercicio profesional y ético del periodismo”. Eran los albores de la violencia que estremecerían a toda una sociedad y a un gobierno.

    “El último reportaje que saqué, fue de los que me llevó como tres meses, porque no hay información, se niega a declararte el procurador, el secretario de Seguridad y el propio gobernador, que dice que todo está tranquilo, que no pasa nada, que son de paso, pero ya vemos que sí se quedaron”, comentó.

    Al igual que hoy ocurre, había un vacío de información y las puertas de las dependencias e instituciones se habían cerrado para los reporteros. La información no fluía por los canales oficiales.

    Aquí es pertinente aclarar que la fuente gubernamental es una más que debe consultarse en aras de contrastar las versiones e incluir todas las voces para lograr un relato veraz, completo y contextualizado…no es que los reporteros pretendan esperar el boletín cruzados de brazos, como algunos usuarios de las redes sociales lo han manifestado.

    En aquel 2009, cuando la entrevisté, las puertas de las dependencias gubernamentales comenzaron a cerrarse y conforme crecía la violencia, aumentaba el ocultamiento de información, para dar paso a la mentira y negación.

    Me atrevería a decir que Regina era una mujer ética y con valores. Por eso cumplía a cabalidad una de las principales directrices del buen periodismo: “toda información debe ser una búsqueda honesta de la verdad”.

    Ahora, como hace ocho años, la propuesta es romper los cánones del patriarcado, terminar el servilismo y explotación, establecer estadísticas de las mujeres en los medios de comunicación y generar una agenda mediática con perspectiva de género, pero sobre todo se tiene que acabar con la impunidad.

    No sería descabellado tratar de integrar y redactar un Código de Ética estatal, sobre todo en las condiciones sociales, políticas y económicas actuales, porque es una realidad que «ni las autoridades ni empresas están dando garantías”, como señaló muy puntualmente Regina Martínez.

    “Aquí debería haber un código, sobre todo que hubiera cierta garantía para desarrollar el trabajo, porque ni las autoridades ni empresas están dando garantías, entonces quedas a la deriva del crimen organizado, al enojo y represalias del gobierno”, advirtió.

    ***

    Muertos como todos los días y vivos como todos los días y abusados y lagartones más”.

    Pequeñas Quimeras

    Edgar Avila

    Twitter: @ydlan

    Transparencia3.0@hotmail.com

    Hacer Comentario