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    Ricardo Vázquez Salazar

    Esfera Política

    Nuestro país importaba anteriormente alrededor de 220 mil toneladas de leche, sin embargo, en los últimos cuatro años el volumen se elevó hasta 340 mil. La introducción de leche en polvo se incrementó a un 55 por ciento a partir del año 2012, por lo que se ha visto desplazada la producción nacional. Si a esto se agrega que el 90 por ciento de los insumos que se requieren para producir leche de vaca se cotizan en dólares, los costos de producción se han incrementado considerablemente, realidad que ha pegado directamente a la economía de los ganaderos mexicanos.

    Hemos insistido en este espacio que a pesar de que en nuestra entidad la producción de leche es superior a los 720 millones de litros al año, para los ganaderos veracruzanos la comercialización del lácteo sigue siendo el Talón de Aquiles.

    Son 10 los centros de acopio de leche creados a lo largo del territorio veracruzano, seis cuentan con equipo de enfriamiento; dos totalmente terminados: Isla y Ozuluama, listos para vaciar la leche y enfriarla. Fue una inversión tripartita: ganaderos, gobierno estatal, y federal que financió la mayor parte para el equipamiento.

    Es de lo que no está enterado el actual gerente estatal de Liconsa, Francisco Javier Vera Méndez, quien seguramente desconoce el sector lechero, o es con otra intención, al afirmar que el gobierno veracruzano evita etiquetar 150 millones de pesos para echar a andar 10 centros de acopio de leche, en obra negra desde la administración anterior, versión que no ha sido desmentida por la Sedarpa a cargo de Joaquín Guzmán, tal vez esperan a que sea el gobernador quien se ocupe de hacerlo.

    Habría que explicarle a Vera Méndez que con esa cantidad de dinero de la que habla se podrían construir y equipar totalmente, partiendo de cero, otros 10 centros de acopio más.

    Los productores de leche de Isla y Ozuluama -cuyos centros de acopio están totalmente terminados, sólo falta vaciar las perolas de leche y encender el sistema de enfriamiento-, deberían de tomarle la palabra de inmediato a Javier Vera al asegurar que si los echan a andar, Liconsa los tomaría en comodato para que los pueda operar. Pero además de eso, con una inversión de cinco millones de pesos que se requieren para terminar detalles, podría también tomar en comodato y operar  de inmediato otros dos centros de acopio, los de Naolinco y Jesús Carranza, ya equipados.        

    Los seis centros de acopio equipados continúan en deterioro, debido a que desde su creación, la paraestatal Liconsa, se había comprometido a comprar la leche captada, con una capacidad de 30 mil litros diarios, lo que no ha sucedido, porque año con año los de Liconsa salen con que no tienen disponibilidad de recursos, porque no están contemplados en el presupuesto anual.

    Ahora, con lo que acaba de dar a conocer el gerente de Liconsa, los productores de leche no deben de dejar pasar la oportunidad de que les compren el producto, porque seguramente la paraestatal ya cuenta con recursos.

    El argumento de que la leche que se produce en Veracruz es de mala calidad, los ganaderos han demostrado que eso es un mito, si así fuera no hubiera ganaderos que tienen muchos años entregando su producto a la empresa Nestlé. La voluntad y el compromiso de los productores para cumplir con la Norma Oficial Mexicana, ha quedado comprobada.

    Es de las incongruencias que ocurren, que con demasiados millones de litros de leche que se producen en Veracruz, ha faltado voluntad por parte de Liconsa para concretar la compra de producto a los ganaderos, en volúmenes que valgan la pena. 

    ¿Cuántos litros de leche capta Liconsa con los minicentros de acopio que tiene en La Joya, Piedras Negras, Palma Sola, Panuco, Tampico Alto? ¿20 mil entre todos?

    Hasta donde se sabe, Liconsa sigue comprando leche a los “coyotes”, a los queseros ubicados en los límites con Tamaulipas. 

    rvazquez002@yahoo.com.mx

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