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    Salvador Muñoz

    Los Políticos

    La primera pregunta que le hice a Fidel Herrera Beltrán como Gobernador electo fue “¿Tiene usted humor negro?” ¡Para qué! Su respuesta fue tajante, seca, mientras se arremangaba saco y camisa para mostrarme su antebrazo: “¿Lo dices por la pigmentación de mi piel?”, y me señalaba con su dedo (negro, por cierto) una y otra vez su epidermis para posteriormente arrancarse con un discurso sobre la raza negra en Veracruz, las comunidades afro asentadas en nuestro estado y los trabajos de investigación del maestro Gonzalo Aguirre Beltrán… tuvo que entrar el director de la revista donde trabajaba con una pregunta “salvavidas”: “¿Su proyecto de Gobierno?” La manga y el saco de la camisa bajaron y ahí acabó mi participación en la entrevista…

    Recuerdo esto por el comentario que hizo el secretario de Gobierno de que lo comparan con una bola de billar, específicamente la Bola 8, que es la negra. También hace remembranza de que cuando niño, le hicieron “bullying” por el color de su piel… ¡Ah chingaos! ¡Sólo que en Otatitlán haya puro güero! bueno, aunque si se refiere a su estancia de casi toda la vida en la zona de Baja California, le doy el beneficio de la dura.

    Nuestra política, la veracruzana, se ha caracterizado por motejar a los personajes nuestros de cada grilla, que van desde el Gobernador, el alcalde, los diputados y demás animalitos del Señor que pertenecen a esta fauna…

    A Tío Fide le enjaretaron la leyenda de ser un cabrón para eso de poner apodos: A Ranulfo Márquez, Cabeza de Lata; a Erick Lagos, Chilly Willy; a David Velasco Chedraui, Tontín; Alfredo Gándara, la Marrana Parada; Marco Theurel, La Tesorito, Laura León; Rosa Gloria Chagoyán, Salvador Sánchez Estrada; Barbie Constructora, Memo Herrera; Gustavo Arróniz, el Toma-Todo; Carlos García Méndez, Oreja Doblada; el ChiquiPerro, Miguel Ángel Yunes Márquez; la Chacala, Carlos Nolasco; Edel Alvarez Peña, Cara’e’Muela; Ricardo Landa, el Gato Modorro; Raúl Ramos Vicarte, La Bailarina; Miguel Ángel Díaz Pedroza, Pelos de Algodón; Ignacio González Rebolledo, Pelos de Alambre; Tomás Carrillo Sánchez, El Pijul; La Esmeralda, Marcelo Montiel; Tomás Rubio, El Pichón Preñao…

    Aunque hay otros apodos legendarios que no tienen la autoría del oriundo de Nopaltepec como El Muerto, Edmundo Martínez Zaleta; Chóforo Hernández Cerecedo; La Chiquita Uscanga; Guillermo Capulina Zúñiga; Joel Arcos, El Tuercas; El Chino Flavino Ríos; La Gorgolocha, Fernando Charleston; Juan Nicolás Ojo de Vidrio Callejas (Qepd); Armando La Rana René Méndez de la Luz; El Ciego, Ricardo Olivares; Amadeo Flores, El Tiburón y Caballo Loco, Dante Delgado… por cierto, también está Mauro Loyo Varela, el Pito Loco y mi amigo Rafael El Loco Ochoa.

    Igual hay que mencionar a Luis Sardiñas Salgado, el Coño Loco, surgido de las caricaturas de Alberto Morales, así como El Perico del Rector, Víctor Arredondo Álvarez, además de El Lotero, Paco Esparza.

    Y qué decir de La Flecha Murillo y El Capitán Chanclas junto con los Negritos Bembones Alfredo y Ramón Ferrari, o Los Huevos, Rodrigo y Ricardo García Escalante… por cierto, a su padre, Ricardo García Guzmán, le decían El Ñoño; y ya que hablamos de conjuntos pues estuvieron las Barbies del PRI.

    Entre los panistas podemos citar a El Chapito Joaquín Guzmán Avilés; a Omar El Cariño Miranda; Sergio Hernández, He-Man; El Dipu-Tito Delfín Cano; El Miky Bingen Rementería; Marigraz La Belinda Hernández y El Indio Brayan Ricardo Serna Barajas, que con barba, no se entiende el apodo… de paso recordemos a El Gato Seco José Kirsch.

    Claro que hay algunos que llegan con su apodo endilgado desde la infancia, como es el caso del Pipiolo Juan Manuel de Unanue o el del Carón, Juan Javier Gómez Cazarín; en el caso de Zenyazen, no cuenta como apodo El Tarzan Boy porque era su nombre artístico… otros, por sus estudios: El Chileno, Vicente Benítez; y hay unos que se dan por declaraciones, como le pasó a Tava Ortega con Pepe Yunes: Huevos Tibios. O cuando se filtró una conversación de Fidel Herrera y hablaba de Duarte, y que le decían El Reapendejado, aunque muchos lo niegan y dicen que en corto le apodó Voz de Pito.

    Por cierto, Javier Duarte quiso seguir la escuela de apodos de Fidel, bautizando a Beto Silva, El Cisne, como El Pavorreal; y a Erick Lagos, El Chilly Willy, como el Michigan, “por ser de los Lagos, el más grande…” 

    Claro que Fidel Herrera tampoco se salvó de apodos, entre ellos El Chanoc (como dicen que él mismo se autonombraba), La Nauyaca o El Chango Asado, aunque cuenta la leyenda que siendo gobernador, visitó la Cuenca y un tipo se la pasaba gritando tratando de llamar su atención: “¡Fidel! ¡Fidel!!” y nada, nomás lo ignoraba… “¡Fidel! ¡Fidel!”, y nada, como que no lo oía… entonces, de plano, el cuate empezó a gritar “¡Frijol! ¡Frijol! ¡Frijol!” y de inmediato que acude el Gobernador y que le dice que no lo llamara así… al poco tiempo, este cuate ya era Delegado de Tránsito.  

    En conclusión, quizás por el desarraigo que tiene de Veracruz, a Eric Cisneros le puede parecer ofensivo que le llamen Bola 8, aunque cuenta la leyenda que en Baja California le decían “Pedacito de Chapopote”… lo mejor que puede hacer, es no hacer caso al apodo y trabajar, así, como lo hace el Señor Cacas que ni siquiera chista de su mote.

    smcainito@gmail.com

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