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    Salvador Muñoz
    Los Políticos

    Acabaron fieles difuntos
    En cristiana sepultura
    Aquí las últimas calaveras
    De la actual legislatura.

    Lo siguió hasta el infierno
    Al Peje, su líder paladín,
    Fue arrastrada de las trenzas
    La Adelita, Mago Guillaumín.

    Precisa, la fría calaca:
    No murió por ese naco,
    Si está en negra fosa
    Fue por culpa del tabaco.

    Mueren Freddy y Celestino,
    Sus fosas, las de sus narices;
    Como diputados del PRD
    Los amarrillos fueron grises.

    A duras penas se salva
    El perredista Manuel Bernal
    Aunque su castigo sea
    Con Uriel, hacer dúo infernal.

    En el partido de Dante
    Tienen suerte de veras
    A Vaca y Tres pide la Parca
    Hacer el Trío Los calaveras.

    No porque toquen guitarra,
    O en el arte tengan dones
    No bailan, cantan o declaman:
    ¿Será porque son pelones?

    La calaca anda demócrata
    Puso a voto al Pipo y compañía,
    Se los lleva la fregada
    Si así decide la mayoría.

    No valió la alharaca
    Ni pases a la Tribuna
    El mayoriteo decidió
    Y se los llevó la huesuda.

    Nos resta hablar del PRI
    De algunos fallecidos
    Aunque su trabajo en congreso
    Sea realmente desconocido.

    Agarró parejo la muerte
    Aquí nadie la hizo de tos,
    Pues como casi no participó
    Nadie lloró a Sergio Quiroz.

    Pero a Tomás Rubio sí,
    A ése cómo le han llorado
    En especial Alvaro Cué
    Amigo del Pichón Preñado.

    Paradojas de la vida…
    Eso todos me dijeron
    Rubio que vendía queso
    Y al final se lo partieron.

    A Becerra lo salvó su ego
    En su curul se sentía Rey,
    Tengo a Vaca, la Parca dijo
    ¿pa’ qué me llevo a este buey?

    Vivo al PRI no le sirve, pues
    Aunque hechura de Portilla
    La cabeza no se presta
    A un joven de pacotilla.

    Mario González presumía
    Que sus cantos acurrucan,
    La parca oyó sus aullidos
    Y murió el de Acayucan.

    Hasta sed le dio al cantante
    Que se revolcaba en el hoyo
    La muerte para callarlo
    Le dio agua de Temoyo.

    Ya con Zarrabal me despido
    El boqueño es el cerrojo
    Murió fiel a su causa
    Un leal tiburón rojo.

    Zarrabal colgó los tenis
    Boca sufre dolor intenso
    Viendo que a los escualos
    Se les escapa el ascenso.

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