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    Miguel Ángel Gómez Ruiz
    Contrapunto

    Son tiempos complicados para nosotros. De 2018 a la fecha hemos visto a un presidente que nos descalifica a los que somos de clase media. Nos instruye a no tener más que un par de zapatos. Nos desprecia si somos aspiracionistas. Utiliza el pretexto de trabajar para los pobres, pero los hace más pobres. Si no estamos de acuerdo con sus decisiones nos llama conservadores y el caso es que en los casi cuatro años que ha estado al frente del país no ha habido buenos resultados.

    Es cierto, no se construyó el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, sino que se amplió. Inauguró un cascarón de refinería en Dos Bocas, pero olvidaron comprar la maquinaria necesaria para poder refinar y el Tren Maya, que ni siquiera será inaugurado en su sexenio –por lo menos así parece- ha causado mucho daño. De hecho, el único satisfecho con la obra es él y algunos que forman parte de su séquito.

    Inclusive, la economía sigue en declive. No hubo crecimiento en estos cuatro años y peor aún, en el proyecto de presupuesto de 2023 poco más de un billón de pesos será destinado para contener los efectos de la deuda, lo que indica que sí se han solicitado créditos en su sexenio.

    Además, la canasta básica ha subido más de un cien por ciento y apenas entre un 30 por ciento de mexicanos pueden comprarla en su totalidad. La gasolina sigue a un precio elevado y la corrupción que pretendió desaparecer nomás no ocurrió. Algunas obras que realiza la administración federal han sido otorgadas sin proceso de licitación y las obras faraónicas contemplan gastos multimillonarios.

    Sigue el avión sin venderse. Siguen llamando a médicos cubanos ignorando a los mexicanos y muchos hospitales públicos carecen de lo elemental. No se distribuyen medicamentos contra el cáncer y mujeres y niños, mayormente, siguen muriendo.

    El huachicol sigue reinando entre Puebla, Hidalgo y Tlaxcala. Los grupos delincuenciales dominan una gran zona del país, sobre todo en estados gobernados por Morena. La extorsión a comerciantes en el país afectó a más de 40 mil negocios y si alguien no cumple con la cuota es asesinado.

    Y no es sólo eso, son muchas, muchas cosas que ocurren en el país y no hay respuesta a favor de nosotros, que somos los afectados. Insisto, si nos quejamos es porque queremos dañar la imagen del presidente o bien, nos empeñamos en ser conservadores.

    A este gobierno en cuatro años le ha hecho falta responsabilizarse por lo que no ha hecho bien, sin duda.

    Una corrupta quieren eliminar la corrupción en el Poder Judicial

    Lo que ha hecho Isabel Romero Cruz de 2020 a la fecha, en la que un grupo de magistrados determinó cesar a Sofía Martínez Huerta –recientemente fallecida- y dejarla a ella al frente del Poder Judicial no tiene nombre.

    Decidió deshacerse de los recursos de los fideicomisos del Fondo de Retiro de Magistrados y del Fondo para la Impartición de Justicia, para que el gobierno dispusiera de esos mil 700 millones a su antojo.

    Obligó a magistrados que no forman parte de la 4T y a trabajadores de confianza a que se rebajaran el sueldo para complacer al gobernador Cuitláhuac García. Aceptó a los recomendados del mandatario, del secretario de gobierno Eric Cisneros para colocar en cargos importantes a un grueso grupo de mentecatos que ni idea tienen de lo que significa la justicia.

    Cerró juzgados, corrió a magistrados, no atendió el tema del covid-19 y todavía, en el colmo de la idiotez, criticó a jueces y trabajadores de juzgados por no gastar de su dinero para la compra de papel y todo lo que se requiere en una oficina, obligación que le corresponde a ella.

    Dijo que no hay dinero. Por supuesto que no hay dinero, pues ella y su mano derecha, Joana Marlén Bautista cobran cerca de 200 mil pesos mensuales, el resto de magistrados y el personal deben guardar silencio.

    Es obvio que hace falta una auditoría meticulosa en el Poder Judicial, pues hay muchas sospechas de que parte del recurso asignado para este año y el anterior habría sido desviado a otros lugares. Es una simple sospecha, pero avalada y comentada por trabajadores de allí.

    Y encima, no respeta la ley, no respeta a nadie. Isabel Romero Cruz no ha repuesto en su cargo al magistrado Marco Antonio Lezama Moo que espera una solución con amparo en mano. Ella sigue desacatando las órdenes del tribunal federal y corrió a la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, que fue beneficiada por un decreto de 1997 que la convirtió en magistrada numeraria con carácter de inamovible.

    Lo único bueno es que Isabel Romero Cruz se marcha el 30 de noviembre, lo malo es que en la 4T siempre viene otro más idiota que el que se va.

    PD El PRI traicionó a los partidos que conforman la alianza “Va por México” y todo por aprobar que el ejército se mantenga en las calles hasta 2028. No va a ocurrir nada, el crimen organizado seguirá creciendo y manteniéndose en el poder. No es un deseo, es un presagio.